domingo 17/1/21

La Real Academia de Bellas Artes exige la condición de BIC para la Casa del Consulado

La Real Academia Gallega de Bellas Artes “Nuestra Señora del Rosario” acordó en la sesión plenaria del pasado mes de junio solicitar a la Consellería de Cultura que se inicie la incoación del expediente para que la Casa del Real Consulado sea declarada Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de “Sitio Histórico”. 

Una de las dependencias de la Casa del Consulado	quintana
Una de las dependencias de la Casa del Consulado quintana

La Real Academia Gallega de Bellas Artes “Nuestra Señora del Rosario” acordó en la sesión plenaria del pasado mes de junio solicitar a la Consellería de Cultura que se inicie la incoación del expediente para que la Casa del Real Consulado sea declarada Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de “Sitio Histórico”. 
El colectivo demanda esta distinción al tratarse de un edificio neoclásico del siglo XVIII, ubicado en la plaza del Pintor Álvarez de Sotomayor y por ser testigo del desarrollo de la ciudad en aquella época. Además, recuerdan que el inmueble da cobijo a la Fundación Biblioteca de la Casa Consulado, un importante centro bibliográfico y de documentación histórica “de especial relieve para la historia de A Coruña y Galicia”, además de la propia academia, que atesora importantes fondos artísticos y documentos sobre los creadores más importantes del país de los últimos 70 años. 
En la actualidad, el bloque acoge también la Real Academia Gallega de Legislación y Jurisprudencia, la Academia Gallega del Audiovisual y la Academia Gallega de la Gastronomía. Para Bellas Artes, tanto la estructura del propio edificio como los contenidos e instituciones que alberga son razón suficiente para conseguir un título que sirva de garantía. A fin de salvaguardar obras tan singulares. 
En este sentido, el Ayuntamiento se hacía con la titularidad de la Casa del Consulado en febrero al firmar la cesión de la misma por parte del Ministerio de Hacienda y después de 200 años con prórrogas del ejecutivo central para que desde María Pita pudieran hacer uso del edificio. Al materializarse el acuerdo, el alcalde anunciaba obras para el segundo semestre que todavía no han comenzado. Mejoras que, por otro lado, viene exigiendo desde hace años la fundación que ocupa la planta baja y que contiene tesoros de la talla de un manuscrito inédito de Quevedo o las cuentas de la restauración de la Torre de Hércules hechas por Giannini.  

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