miércoles 12/8/20

El Puerto desafectará los muelles de Batería y Calvo Sotelo en dos años

El Ayuntamiento prepara el borrador de un documento para consensuar el futuro desarrollo urbanístico 
Vista de los muelles de Batería y Calvo Sotelo, que serán los primeros en ser desafectados | javier alborés
Vista de los muelles de Batería y Calvo Sotelo, que serán los primeros en ser desafectados | javier alborés

Hace ya más de un año que Inés Rey tomó posesión de la Alcadía y todavía no hay novedades en lo que se refiere al futuro de los muelles, ni de la zona 1 ni la de la zona 2. La primera, compuesta por el muelle de Batería y Calvo Sotelo será desafectada este mandato. La Autoridad Portuaria confía en hacerlo en dos años y para entonces, el Ayuntamiento espera haber conseguido un consenso sobre el futuro urbanístico de esa zona emblemática. 

Es una cuestión clave de la que la Marea Atlántica hizo uno de sus caballos de batalla en el mandato anterior, pero un acuerdo entre la Xunta y Puertos del Estado evitó que el Ayuntamiento tomara el control del proyecto, como había intentado hacer Xulio Ferreiro. Ahora, bajo el mandato de Inés Rey, el Ayuntamiento está elaborando un documento marco  basado en el Plan Busquets, el Plan General de Ordenación Municipal (PGOM), los convenios de 2004 (aunque se consideran obsoletos porque la situación ha variado mucho urbanísticamente) e incluso el concurso de ideas que llevó a cabo la Marea Atlántica durante el anterior mandato. 

La idea es presentar este borrador a la Autoridad Portuaria y llegar a un consenso sobre lo que ambas partes quieren para el futuro desarrollo urbanístico. A partir de ahí, si la ciudad llega a un acuerdo, no solo el Gobierno municipal, sino a nivel de pleno (ya ha habido mociones plenarias unánimes sobre este particular),  podrá ejercer más presión  para poder llegar a un consenso con la Xunta, Puertos del Estado e incluso Adif el futuro que se quiere sacar adelante.   

Actividad pesquera 
Aunque los muelles pasarán a formar parte de la ciudad, todas las partes interesadas, incluidos los partidos de la oposición, están de acuerdo en que su uso no puede limitarse al residencial. Algunos usos tradicionales, como el pesquero, permanecerán, porque se consideran “economía azul”, es decir, una explotación sostenible del océano.

En general, el puerto se incorporará a la trama urbana, pero conservará elementos portuarios, y bajo esa premisa trabaja el Ayuntamiento, manteniendo el carácter marinero de la ciudad, sin arrinconarlo en Punta Langosteira, que quedará reservada para el transporte pesado de granel que a día de hoy todavía se concentra en muelles como el de San Diego.

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