• Sábado, 18 de Agosto de 2018

Proxecto Cárcere ya debería tener las llaves de la prisión, pero la Marea no le ha dado aún el borrador del convenio

Proxecto Cárcere acaba de presentar por registro dos solicitudes al Ayuntamiento en las que le exige la entrada en la prisión para acondicionarla y ponerla a funcionar.

Proxecto Cárcere ya debería tener las llaves de la prisión, pero la Marea no le ha dado aún el borrador del convenio
El mal estado del edificio limitó la reforma que no se pudo completar según lo acordado | pedro puig
El mal estado del edificio limitó la reforma que no se pudo completar según lo acordado | pedro puig

Proxecto Cárcere acaba de presentar por registro dos solicitudes al Ayuntamiento en las que le exige la entrada en la prisión para acondicionarla y ponerla a funcionar. Recuerdan que esta semana se cumple el plazo que puso el Gobierno local para firmar el convenio y que el colectivo conozca in situ el espacio rehabilitado con el fin de pensar sobre él un programa cultural y social que diferirá mucho del inicial por la limitación del espacio. 

Cuentan los adjudicatarios que a estas alturas ni siquiera tienen un borrador y que sin él no pueden obtener un seguro de responsabilidad civil, una condición que aparece en las bases. También les impide trazar las líneas por las que moverse y celebrar una asamblea donde establecer la base del proyecto. Una vez lo tengan, podrán poner un pie en la cárcel para saber hasta qué punto está preparada para acoger a público: “Temos que acometer unha serie de amaños interiores” que permitan que los espectadores estén cómodos. En su blog, Proxecto Cárcere actualiza semana a semana su situación. 

Recibieron el informe técnico, pero falta una copia del contrato de dinamización, que confirme los habitáculos disponibles y que corresponderán al hall, situado antes del panóptico, con seis u ocho celdas más la zona del vis a vis y la de cacheo. Del plan se borró un patio porque lo estudiaron y no reúne las condiciones mínimas de seguridad.

Hace un mes que el Ayuntamiento les dijo que resolverían esta semana el proceso administrativo. Sin papeles oficiales, trabajan para adaptar su sistema organizativo, financiero y de usos, pero no pueden avanzar en el de participación hasta que no se materialice el acuerdo y lo puedan ver. 
En la reunión de abril, María Pita se comprometió también a mejorar la rampla de entrada para hacerla accesible y a incluir la reforma del tejado y que a día de hoy es un foco por el que el deterioro de la estructura avanza.
Para el colectivo, lo más importante es el propio edificio, que está por encima de ampliar la vida social y cultural de A Coruña porque “nós somos meros pasantes e mañá nos quitan a concesión”, señalaron en su momento. 

Solo con el diagnóstico del bloque histórico en la mano, Proxecto Cárcere tendrá claro el tipo de iniciativas que podrán tener sitio y que debatirán entre todos: “As propostas van ser diferentes”, a las que pensaron en un primer momento. Del guion se van ideas como la de alquiler y reparación de bicicletas y, sobre todo, el carácter de las actividades, que será más puntual para que haya el máximo de creadores sobre el tatami.