domingo 24/1/21

La primera fase de la reforma en la zona de San Agustín acabará este año

Lema reconoce que es posible que afecte a las ventas pero confía en el resultado final de la reurbanización

Los trabajos de pavimentación y de arreglo de las aceras de la calle de Juan XXIII, junto al mercado de San Agustín, que suponen el inicio de la reurbanización del entorno anunciada por el Ayuntamiento, comenzaron ayer con el traslado de parte del material que restringirá el tráfico en la zona. Ante el inminente inicio de las actuaciones, el concejal de Empleo y Economía Social, Alberto Lema, reconoció que de alguna manera se podrán resentir la circulación y los negocios, si bien aseguró que el resultado merecerá la pena. El objetivo es que la primera fase esté finalizada antes de que termine el año.

“Ao mellor mentres duren as obras será un pouco máis complexo manter a operativa actual”. De esta manera se manifestó el edil responsable del área de Mercados, Alberto Lema, al ser preguntado por la afección al tráfico y al acceso de los consumidores a San Agustín, que tendrán las obras en Juan XIII.

Estas, que cuentan con una inversión de 67.760 euros, se extenderán unos 28 días. Además, esta primera fase de lavado de cara de los alrededores implica cambios en la calle de Pío XII, en el lateral de la infraestructura, por lo que el representante de la Marea dijo confiar en que todo esté finalizado antes de que termine 2017. Así lo aclaró aludiendo a que todas las tareas comprendidas en este primer capítulo de la reurbanización están licitadas y adjudicadas.

Una vez se afronte la segunda fase, que toca de lleno a la plaza delantera de San Agustín, a los espacios de carga y descarga y al Humor, el tráfico se reordenará “por atrás e a carga e descarga tamén estará na traseira” que, de hecho, ya es la zona oficial habilitada para tales fines.

Para Lema esto podría trastocar el día a día en la plaza, si bien considera que el resultado será muy positivo porque ahora hay un descontrol con el aparcamiento en esa zona. El proyecto pasa por unificar ambas zonas con una plataforma única en la que se perderá el estacionamiento y se dará especial protagonismo a los peatones. La intención es convertir ese lugar en una “zona urbana de paseo” que, a su vez, podría incrementar la afluencia al mercado.

Ánimo conciliador

También afectará al plan previsto por el Ayuntamiento para ese entorno el acuerdo al que se llegue con el Arzobispado de Oviedo para la compra de una finca y la posterior conexión de la calle trasera de la instalación con Panaderas de una manera sencilla.

“O prezo de venta pública e o de expropiación é o mesmo, co cal eu non creo que haxa necesidade de non chegar a un acordo”, comentó, al respecto de la advertencia lanzada hace unos días por el Gobierno de la Marea.

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