Viernes 19.04.2019

Precintan dos locales en el entorno del mercado de Santa Lucía por venta de tabaco de contrabando

Tras el cierre, ninguno de los dos establecimientos podrá abrir sus puertas hasta dentro de un mes 

Agentes de la Patrulla Fiscal de la Guardia Civil, durante el precinto del local | quintana
Agentes de la Patrulla Fiscal de la Guardia Civil, durante el precinto del local | quintana

Agentes de la Patrulla Fiscal de la Guardia Civil precintaron ayer dos locales del entorno del mercado de Santa Lucía en los que se había descubierto tabaco de contrabando. Al parecer, la cantidad incautada había sido mínima, pero ambos establecimientos son reincidentes, de manera que permanecerán precintados por lo menos durante un mes. Se trata de un capítulo más de una ya larga historia que une el mercado municipal de Santa Lucía con el tabaco de contrabando, puesto que esta zona de A Falperra ha sido siempre el epicentro de esta actividad ilegal. 

Conviene resaltar que solo uno de los dos establecimientos precintados ayer se encuentra en el mercado en sí. El otro se localiza al otro lado de la calle, junto a un supermercado. Pero fuentes cercanas insisten en que el mercado municipal continúa siendo un foco de contrabando, a pesar de que la gran mayoría de sus puestos permanecen vacíos, y lo que es más, con las concesiones caducadas. De hecho, toda la segunda planta se encuentra abandonada desde hace mucho tiempo y con el ascensor estropeado. La Asociación de Vecinos y Comerciantes de A Falperra ha denunciado en varias ocasiones el abandono del mercado. El colectivo está redactando un estudio sobre el deterioro que ha causado al resto del comercio del barrio la parálisis de la obra en estos cuatro años

El hecho de que actualmente no exista ninguna concesión en vigor entre los implicados en el contrabando implica que el Ayuntamiento podría ser considerado responsable de permitir que continúe una actividad ilegal en un inmueble del que él es el titular. Desde el palacio de María Pita no se hicieron declaraciones al respecto, pero fuentes cercanas señalan que los locales cerrados se emplean para guardar la mercancía ilegal, y que este problema fue puesto en conocimiento del Gobierno local por parte de las autoridades, sin que hasta ahora se hayan tomado  medidas. 
Una difícil solución 


Por otro lado, las propias autoridades reconocen que es muy difícil acabar con el contrabando de tabaco. Hace años, no solo se vendían cigarrillos, sino que también se llegaron a decomisar varias remesas de ropa falsificada. Sin embargo, ese negocio prácticamente ha desaparecido, debido al endurecimiento del código legal, que considera delito incluso vender unas simples zapatillas, mientras que vender tabaco es considerado tan solo una infracción administrativa, por lo menos hasta los 50.000 euros. 


De esta manera, los vendedores de tabaco de contrabando se han adaptado y emplean una técnica también muy común entre los vendedores de droga: solo guardan unos pocos cartones en la tienda y el resto se lo traen a medida que lo van vendiendo.


Si, a pesar de todo, las autoridades pueden cerrar los locales, es porque son reincidentes. En algún caso, ya es la tercera vez en cinco años que le obligan a echar el cierre. Pero es una media temporal. Además, los infractores suelen abrir un local lo más cerca posible del mercado de Santa Lucía, a donde acude una clientela que parece muy fiel.

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