Jueves 15.11.2018

“Un político imputado no debería ejercer en ninguna área de gobierno”

Carlos marcos Presidente de Unión Coruñesa

“No me resigno a que la ciudad sea solo el dormitorio de jubilados y parados, con más de 25.000 viviendas vacías”

Carlos Marcos lleva más de treinta años militando en partidos coruñesistas
Carlos Marcos lleva más de treinta años militando en partidos coruñesistas

Carlos Marcos es el presidente de Unión Coruñesa. Sin sillón en el salón de plenos de María Pita por unos pocos votos, desde su formación no ceja en denunciar lo que considera como una pérdida de peso específico de la ciudad. Algo que él pretende recuperar, junto con el orgullo de ser coruñés. Y para conseguirlo, recorre los barrios, habla con los vecinos y se convierte en la voz de sus denuncias.

¿Cuál es su experiencia política?
Me inicié tempranamente porque mi madre era amiga de María Victoria Fernández España, con quien trabajé, a los 18 años, en la Secretaría de la Vicepresidenta Tercera del Congreso.

¿Cuándo nace su vinculación con el coruñesismo?
Poco después surgió el problema de la capitalidad y como rechazo a la política de Alianza Popular contra La Coruña creé con unos amigos “Independientes en Defensa de La Coruña”. Al poco tiempo unimos fuerzas con González Dopeso y nació Unión Coruñesa, hace más de 30 años. A partir de ahí toda mi actividad en la política se hace por y para La Coruña.

Julio Flores, brazo derecho de Negreira en el concello coruñés, está imputado en la “Pokémon” y acaba de asegurar que a los políticos no se les puede exigir más moralidad que a los ciudadanos. ¿Está usted de acuerdo?
No, en absoluto. Los políticos tienen una obligación de ejemplaridad. Resulta vergonzoso que un político, que además está imputado, tenga el atrevimiento de justificar su situación personal en el mal de muchos.

Entonces, en su opinión, ¿qué es lo que tendría que hacer el alcalde?
Un político imputado no debería ejercer en ninguna área de gobierno en tanto no supere la imputación y desde luego debería abandonar todos sus cargos si se inicia contra él un proceso judicial. Todo lo demás contribuye a destruir la moral pública y alimenta la sospecha de que todos los políticos son iguales. Los ciudadanos somos los que pagamos el sueldo de los políticos.

Hágame un breve resumen de los principales retos que tiene A Coruña.
La Coruña ha perdido en los últimos treinta años todas las referencias con las que contaba. La administrativa, con el traslado a Santiago de todas las instituciones autonómicas. La financiera con la desaparición y la deslocalización de todos los organismos financieros: Caixa Galicia, Banco Pastor, Banco Echevarría, Banco Gallego, etc. Y también la industrial con la ausencia de empresas como la Fábrica de Tabacos y la de Armas, Fenosa, Fadesa... Y también en lo militar con la pérdida de nuestra Capitanía General, la Brilat o la Comandancia de Marina. Son solo algunos ejemplos, pero lo cierto es que frente a estas injustas desapariciones La Coruña no ha recibido empresas o sectores que pudieran paliar el tremendo daño que se le ha hecho a nuestra economía.
¿Y cómo ve la situación en el plano social?
No me resigno a que la ciudad sea solo el dormitorio de jubilados y parados, con más de 25.000 viviendas vacías y el comercio tradicional en plena decadencia. Creo que son muchos los retos que hay que afrontar.

¿Qué le pareció la labor del nacionalista Domingos Merino como primer regidor de la ciudad después de la dictadura?
Después de su paso efímero por la Alcaldía, traté a Merino personalmente y reconozco su calidad humana. En el plano político, como alcalde, fue un auténtico desastre y contribuyó decisivamente al inicio de la decadencia de la urbe. Todavía lo estamos esperando miles de coruñeses en el Palacio de los Deportes de Riazor en aquella reunión en defensa de La Coruña en el que la silla del alcalde quedó vacía.

¿Y Joaquín López Menéndez?
Buena persona y alcalde en unas circunstancias muy difíciles. En su haber está el nuevo estadio de Riazor y el ramal de la autopista en la avenida de Alfonso Molina. Pero a fuerza de ser sincero diré también que le hizo mucho daño al coruñesismo.

¿Por qué?
Creó “La Coruña Unida” y obtuvo cinco concejales que hubieran sido la base para dar luz a un proyecto político coruñés. Sin embargo prefirió acomodarse en otras siglas de partidos más poerosos a los que había criticado previamente con gran dureza por el trato vejatorio que le habían dado a nuestra ciudad.

Seguro que de su amigo Francisco Vázquez va a hablarme muy bien…
Suelo hablar bien de mis amigos y en el caso de Paco no haré una excepción. Paco está reconocido en la ciudad como el gran alcalde de la Democracia y sin duda sus tres primeras legislaturas fueron brillantes. Después dio el relevo a personas que tenían otros intereses y que carecían de proyecto. Por eso el PSOE pasó, creo recordar, de 17 concejales a los 7 que tiene hoy, y todo apunta a que pueden batir otro récord a la baja.

Entonces, ¿todo lo que hizo estaba bien?
Tampoco me atrevería a decir eso. Nadie que gobierna tantos años acierta en todo, pero el gran valor que le reconozco a Vázquez es el de haber recuperado la autoestima y el orgullo de ser coruñés y haber sido capaz de sobreponerse a los ataques e insultos que pretendían obstruir la senda de crecimiento.

¿Y Javier Losada, sucesor de Vázquez en la Alcaldía de la ciudad?
Tengo con él un trato personal cordial pero lo cierto es que no supo administrar la herencia que recibió de Paco Vázquez y después formó un gobierno con los nacionalistas que acabó por ser su tumba política.

Nos falta valorar al actual alcalde, Carlos Negreira …
Ha sido una gran decepción. Los ciudadanos coruñeses no percibimos que tenga ni amor ni apego a la ciudad. Generó grandes expectativas porque su partido gobierna en el Ayuntamiento, la Diputación, la Xunta y en Madrid. Toda esa potencialidad al servicio de un proyecto de ciudad le hubiera convertido en un gran alcalde, pero no ha sabido hacerlo, carece de respeto a la Historia como evidenció el hecho de retirar el festivo a nuestra Patrona, la Virgen del Rosario, y se está limitando a actuar como un mal presidente de la comunidad de un edificio con problemas en sus cimientos para dedicarse a cambiar bombillas, barnizar escaleras o tapar goteras con pegamento.

¿Cómo ve entonces el futuro del PP en la ciudad?
Nunca imaginé que en tan poco tiempo Negreira dilapidara la mayoría absoluta que le prestaron los coruñeses. Vive pendiente de las fotos y los titulares de prensa. Y no parece que Negreira haya tenido gran influencia en sus gobiernos amigos como había anunciado.

Comentarios