sábado 23/1/21

Los policías denuncian que solo se investiga el 5% del tráfico de drogas

La interceptación en Badajoz de un envío de 38 kilos de hachís con destino a A Coruña pone de nuevo sobre la mesa la situación del tráfico de drogas en la ciudad, que ha perdido mucha visibilidad desde la desaparición del poblado chabolista de Penamoa.

La Guarida Civil descubrió en un control rutinario de Badajoz 38 kilos de hachís que viajaban ocultos en un coche con destino a la ciudad coruñesa
La Guarida Civil descubrió en un control rutinario de Badajoz 38 kilos de hachís que viajaban ocultos en un coche con destino a la ciudad coruñesa

La interceptación en Badajoz de un envío de 38 kilos de hachís con destino a A Coruña pone de nuevo sobre la mesa la situación del tráfico de drogas en la ciudad, que ha perdido mucha visibilidad desde la desaparición del poblado chabolista de Penamoa. Mientras que la postura de la Delegación del Gobierno es que se está reduciendo el problema, los propios policías, a través del sindicato CEP,  mantienen que no deja de crecer, y que con los escasos medios que se destinan a esta tarea, “solo se puede investigar un 5% del tráfico de drogas que se produce diariamente en esta ciudad”.
El sindicato asegura que se lleva soportando mucho tiempo esta falta de medios, a los que tacha de “simbólicos” y de escasez de personal en departamentos como el Grupo de Tráfico Medio. A esto hay que unir  “la falta de especialización en tráfico de drogas de los Juzgados”. Como las propias instancias judiciales ya tienen más trabajo del que pueden manejar, “se ponen muchas trabas a los funcionarios policiales en sus investigaciones”. Por eso consideran necesario que se creen de juzgados especializados en tráfico de sustancias estupefacientes y una mayor y mejor coordinación entre la administración judicial y policial.
Estas pesquisas son más necesarias ahora que nunca precisamente porque la desaparición de Penamoa dispersó los puntos de venta de drogas por toda la ciudad. “Es impresionante lo que hay, todo el mundo sabe de un bar o de un piso donde trafican”, comentan los policías. Y hace  falta mucho trabajo para reunir los indicios necesarios para que un juez autorice el registro domiciliario necesario para acabar con un negocio de este estilo.

en pisos
El caso más reciente fue en la ronda de Nelle, a principios de este mismo mes, donde una madre y sus dos hijos traficaban con cocaína y heroína. La Jefatura Superior hablan de un clan dedicado a la distribución de estupefacientes, pero lo cierto es que no incautaron grandes cantidades de ninguna de estas dos sustancias. No solo se encuentran puntos de venta de drogas en pisos particulares. También algunos negocios se convierten en tapaderas para esta clase de delitos, como una supuesta frutería en capitán Juan Varela, que se dedicaba a  suministrar cocaína y marihuana a los pisos de cita de la zona a principios de año.
Las autoridades también tienen fundadas sospechas de que existen varios bares en la zona de Riazor donde se trafica con diversas sustancias y, de vez en cuando, se realizan redadas, aunque sin resultados. También advierten un incremento de personas, algunas de ellas en paro, que deciden arriesgarse en la compra de un alijo que vender para conseguir beneficios rápidos.
A pesar de ello, el año pasado hubo un aumento de casi un 14% en las detenciones por tráfico de drogas en la ciudad. Es decir, 41 personas fueron arrestadas por un delito contra la salud pública el año pasado, mientras que en 2013 fueron 36, según los datos de la Delegación del Gobierno. Desde el CEP matizan que este leve aumento en el número de arrestos se debe a los esfuerzos de los investigadores y no a una política policial adecuada. Y añaden que las drogas no es un delito “que aflore estadísticamente” porque los ciudadanos rara vez lo denuncian al no afectarles estadísticamente.

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