miércoles 13.11.2019

Los policías asocian el aumento de los altercados con el consumo de drogas

Los agentes piden armas no letales, como tásers, para evitar tener que disparar al aire como ocurrió el sábado
Agentes de la Policía Local, durante una intervención en julio en un local de la calle Torreiro | rosalía martínez
Agentes de la Policía Local, durante una intervención en julio en un local de la calle Torreiro | rosalía martínez

El espectacular arresto del sábado por la noche, en el que un hombre armado con un cuchillo y fuera de sí se enfrentó a varios patrulleros de la Policía Nacional atrincherándose en la barra de un bar de la calle de Torreiro que acababa de destrozar, y que llevó a la Policía a disparar al aire, pone de nuevo sobre la mesa la cuestión de la inseguridad en la noche coruñesa. Fuentes policiales dan por sentado que el hombre en cuestión estaba en ese estado por la ingestión de estupefacientes y todas las personas del cuerpo consultadas concuerdan en relacionar el aumento de la conflictividad en la noche coruñesa con el incremento del consumo de drogas, que se ha vuelto muy habitual.

“Ya hace tiempo que ocurre”, señala un patrullero. Desde el sindicato mayoritario de la Policía Nacional, Jupol, así como de los minoritarios SUP y CEP, insisten en el problema de las drogas como uno de los factores. “La gente cada vez consume más y normalmente este tipo de conductas se desatan porque han consumido sustancias y como hay un repunte de droga en la calle, hay más altercados”, explica.

En el caso del subsahariano que destrozó el bar de Torreiro, se supone que consumió drogas porque la investigación no ha podido discernir ningún tipo de motivo para su comportamiento. “Luego al día siguiente, cuando se le pasó, parecía muy cabal –apuntó un agente que recalca que el sospechoso empuñaba un cuchillo de grandes dimensiones–. Se puede avergonzar y pedir disculpas pero podría haber matado a un compañero”.  

De madrugada

De hecho, muchas de las intervenciones policiales tienen lugar de madrugada, precisamente el momento en el que el abuso de las sustancias (ya sean estupefacientes o alcohol) se deja sentir más sobre el público que sale a disfrutar del ocio nocturno. La Policía Local, que cuenta con un fuerte dispositivo sobre todo los jueves y los viernes, en la zona del Orzán, epicentro de la movida nocturna, lo sabe bien. Pasadas las cuatro de la madrugada, cuando se cierran los locales, y ya alrededor de las ocho, cuando los afterhours están llenos de gente que lleva horas de fiesta, es cuando estallan las peleas. Muchos deciden resistirse a la autoridad o desafiarla.

En realidad, las detenciones practicadas por el turno de noche de 092 por una causa u otra, crecieron un 36% con respecto a 2017 (45), aunque en esa cifra se incluyen también los delitos de violencia de género y doméstica. Por otro lado, también han crecido las intervenciones en los que los policías municipales han confiscado drogas o armas blancas a los sospechosos. La mayor parte, en el entorno del ocio nocturno del Orzán pero se han dado episodios en prácticamente todos los barrios de la ciudad.
 

40% AGENTES
de la Policía Nacional en A Coruña no disponen de chaleco interior antibalas, según denuncian desde el sindicato SUP.
30 AGRESIONES
y atentados contra la autoridad registró el año pasado la Policía Local durante el turno de noche, el doble que en 2017.
51ATRACOS
fueron registrados en la ciudad durante el primer trimestre de este año, una cifra similar en el mismo período de 2018.
15  LESIONES
y riñas tumultuarias se contabilizaron en la ciudad durante el primer trimestre de este año, una cifra similar en el mismo período de 2018.

 

Una intervención “de libro”

La del sábado fue una intervención “perfecta, de libro, de 10”. Esas fueron algunas de las expresiones que usaron los portavoces de los sindicatos de la Policía  Nacional para describir la actuación del sábado en la que participaron dos policías en prácticas. Esta intervención se diferenció de las otras en que uno de los agentes hizo uso de su arma de fuego, lo cual es muy inusual en A Coruña: “Estaba incontrolado así que fue de modo intimidatorio”.

Esta clase de intervenciones, señalan desde Jupol, “son más habituales de lo que la gente se piensa”, por eso reclaman, al igual que CEP y SUP, pistolas táser. Los dos últimos añaden la porra extensible. Si los agentes hubieran tenido una pistola eléctrica, no hubiera sido necesario desenfundar el arma de fuego, alegan. El SUP recuerda, además, que faltan chalecos antibalas.

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