jueves 17.10.2019

La Policía Local organiza una gran redada contra los locales que permiten beber en la calle

El cuerpo municipal aprovechó la gran cantidad de agentes del dispositivo de la Batalla Naval para esta operación
La calle Vista suele llenarse los fines de semana de jóvenes que beben alcohol en la vía pública
La calle Vista suele llenarse los fines de semana de jóvenes que beben alcohol en la vía pública

Los estampidos que anunciaron el fin de la Batalla Naval fueron también el pistoletazo de salida para que la Policía Local pusiera en marcha un gran operativo de control del ocio nocturno en el que intervinieron más de una docena de agentes. Esta actuación obedece a que, desde hace meses, los vecinos del centro, a través de su asociación, llevan quejándose de los ruidos y otras molestias asociadas al ocio nocturno, en enclaves como la calle de José Sellier, la plaza de la Cormelana, o la calle Vista, donde es habitual encontrar a gente bebiendo en la vía pública.

En total, se impusieron cuatro actas a locales por permitir la consumición en la vía pública, y otra más a un establecimiento con música ambiental a pesar de que su licencia no se lo permitía. En cuanto a los clientes, uno de ellos fue descubierto orinando en un callejón, lo que contraviene las ordenanzas municipales de limpieza, así que también fue sancionado. Ese fue el saldo del operativo de ayer, a falta de una confirmación oficial.

No son las primeras inspecciones que realiza la Policía Local en la que va de mes. Sin ir más lejos, el sábado pasado levantaron siete actas durante el turno de noche. Pero es mucho más raro que se haga un miércoles, aunque sea víspera de festivo. La razón es que el refuerzo que existe desde hace años para el control de ocio nocturno se establece los jueves y los sábados. Sin embargo, el dispositivo de seguridad organizado con motivo de la Batalla Naval permitió a los mandos contar con un número inusual de agentes, que decidieron aprovechar antes de que finalizara el servicio.

El epicentro

Es por eso que algunos locales estaban atentos para retirar las terrazas ilegales que habían montado en la calle, con gente al cabo vigilando la aparición de agentes. Pero no hubo suerte, por lo menos en el caso de la calle Vista, donde se descubrió la terraza sin licencia. Es precisamente en esta calle peatonal donde se acumulan las denuncias de los vecinos, que se quejan de que tienen que soportar ruidos producidos por cientos de personas, además del mal olor de la orina acumulada en las calles aledañas, que como son pequeñas y oscuras, se convierten en retretes donde cientos clientes se alivian.

Ya en febrero de este año, el presidente de la asociación de vecinos del Orzán, José Luis Méndez, aseguraba: “El verdadero botellón de la ciudad está en la calle Vista”. Pero la pequeña vía que discurre paralela a San Andrés se había convertido en el último refugio de la fiesta callejera, desde hacía cinco años, para disgusto de los residentes. También los dueños de los pisos que allí se encuentran mostraban su disgusto porque resulta imposible alquilarlos.

La gente se concentra a partir de las doce y media, una o dos, y a partir de que va saliendo de la calle de la Estrella o sale de casa, hasta las cuatro y media y cinco de la mañana. En algunos tramos de la calle Vista, la aglomeración de gente llega a bloquear por completo la circulación. Según Méndez, si van allí es porque hay tres bares que funcionan hasta altas horas de la mañana y no mantienen el horario establecido. Con  las puertas abiertas y la música saliendo, los jóvenes llegan con bolsas de supermercado repletas de alcohol y toman asiento en  los portales.

La situación ha seguido así desde hace años, pero tantas quejas han obligado al Ayuntamiento a tomar medidas.

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