lunes 18/1/21

La Policía Local ataca los puntos conflictivos de la Sagrada Familia

Los agentes municipales disolvieron grupos que habían causado molestias continuadas

La zona de comedor junto a las canchas es uno de los lugares conflictivos | Patricia G. Fraga
La zona de comedor junto a las canchas es uno de los lugares conflictivos | Patricia G. Fraga

Los vecinos de la Sagrada Familia pasaron un fin de semana más tranquilo de lo que están acostumbrados gracias a la actuación policial. Agentes municipales se personaron en los puntos del barrio donde los vecinos habían denunciado molestias provocadas por grupos de personas que hacían ruido y ensuciaban, y los disolvieron. Una de las vecinas que encabezan la campaña que pide más seguridad señaló que también impidieron una pelea que estaba teniendo lugar en los alrededores de la cancha de baloncesto.

“Ahora vemos muchos más policías que antes”, aseguran. Aunque el alcalde, Xulio Ferreiro, había alegado en un principio que las competencias de Seguridad Ciudadana son de la Policía Nacional, los vecinos habían insistido en su campaña para pedir más vigilancia del 092, alegando que los individuos que les molestaban también incumplían las ordenanzas municipales. Sobre todo, la de ruidos y la de limpieza.

Reunión del viernes

El viernes, los vecinos de la Sagrada Familia celebraron una reunión improvisada con el alcalde, Xulio Ferreiro, la concejala de Seguridad Ciudadana, Rocío Fraga, y el jefe de la Policía Local, José Antonio Brandariz. Los vecinos expusieron  a las autoridades el problema que ya venían denunciando desde hace tiempo: el de sujetos que causan problemas en sus calles y plazas, y obtuvieron del alcalde la promesa de más presencia de la Policía Local y de una mejor coordinación con la Policía Nacional.

Los afectados querían que los resultados se vieran lo antes posible y así fue: la concejala mandó reforzar sobre todo el servicio vespertino, que es durante el que tienen lugar las molestias que han irritado a los residentes. Denuncian que unas familias de etnia gitana se dedican a dar palmas desde las siete de la tarde en la plaza de la iglesia, sin respetar el descanso de los residentes.

En la cancha de baloncesto se  reúnen varias personas en riesgo de exclusión social, antiguos clientes del polémico bar King, cerrado en 2012, y dejan una gran cantidad de basura al comer allí. Además, su presencia (normalmente dejan botellas de cerveza y mantienen discusiones entre ellos) intimida a muchos. Pero ahora todo parece ir  por el buen camino como admiten los interesados: “No esperamos que se solucione en quince días, sabemos que va a llevar tiempo”.

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