jueves 02.04.2020

La Policía interviene armas y drogas en una redada en un afterhours del Orzán

Los agentes municipales requisaron porras, pistolas eléctricas, cocaína, hachís y marihuana

El local se encuentra ubicado en la calle del Orzán | quintana
El local se encuentra ubicado en la calle del Orzán | quintana

La Policía Local efectuó ayer a las ocho de la mañana una redada por sorpresa en un afterhours de la zona del Orzán, el mismo en donde se había producido la trifulca en el que un joven acabó apuñalando a otro el martes por la mañana, felizmente sin herirlo Los agentes municipales entraron en tropel y descubrieron drogas y armas, además de infracciones contra las ordenanzas municipales. En total, se impusieron 14 denuncias: diez a clientes, tres a la propietaria y una al gerente. 

En la acción participaron catorce policías, que encontraron cocaína, marihuana y hachís en posesión de los sorprendidos clientes. Pero también incautaron algunas armas. Por ejemplo, el portero del local llevaba encima una porra extensible de acero, lo cual infringe la ley. Y el camarero del local tenía una pistola eléctrica. El portero, además, no tenía licencia para ejercer como tal, lo que le valió una denuncia a él y otra al local. 

Por otro lado, el hecho de que el personal del establecimiento considerara que necesitaba ir armado pone de manifiesto el ambiente del local, formado por gente también a veces armada, que se pasa la noche de fiesta y en el que el consumo de drogas y el alcohol desata los ánimos.

Música prohibida 
El local estaba abarrotado. Su capacidad máxima es de 24 personas y los agentes contaron 44 en el interior, por lo que también recibió una denuncia. Además, sonaba la música a través de un ordenador, algo prohibido para esta clase de locales. Conviene recordar que no existe licencia de afterhours, así que suelen funcionar bajo licencia de cafetería, lo que les permite abrir sus puertas desde las seis de la mañana pero no poner música. 

No había prácticamente ninguna ordenanza que no se estuviera infringiendo en ese local. Hasta multaron a un individuo que fumaba en el interior.

Esta misma semana, los vecinos del Orzán habían denunciado el malestar que provocan esta clase de locales, cuya clientela suele estar compuesta de jóvenes conflictivos que se pelean a menudo, a veces con armas blancas, lo que provoca inseguridad. 

Muchos de estos locales están en manos de una única empresaria. Por lo menos cuatro de ellos. La Policía Local ha llegado a cerrar algunos por numerosas infracciones en relación a las ordenanzas municipales.

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