El futuro del mercado de Santa Lucía vuelve al pleno sin que se consigan avances

El alcalde, a su llegada al pleno, seguido de varios concejales | pedro puig

El “clamor” de A Falperra reclamando que el alcalde, Xulio Ferreiro, se reúna con ellos para conocer de primera mano las propuestas elaboradas por la asociación de vecinos y comerciantes del barrio para compatibilizar en el centro de salud

El “clamor” de A Falperra reclamando que el alcalde, Xulio Ferreiro, se reúna con ellos para conocer de primera mano las propuestas elaboradas por la asociación de vecinos y comerciantes del barrio para compatibilizar en el centro de salud y el mercado de Santa Lucía en el mismo edificio se escuchó ayer en el pleno a través del popular Miguel Lorenzo. 
Recordó que A Falperra lleva toda la legislatura esperando la ejecución de un centro de salud para el que la Xunta ya tiene presupuesto y al que el Gobierno de la Marea, dijo, “ha puesto todas las trabas posibles”. 
El BNG tuvo críticas para unos y otros; por una parte, mostró su “sorpresa” de que el PP busque ahora un consenso que no tuvo en otros asuntos y, por otra, recordó que el concejal de Regeneración Urbana le había confesado que reformar el barrio de A Falperra era “su obsesión” pero no se ha traducido en hechos. “Cómpre unha rexeneración na zona”, proclamó Veira, que pidió a la Xunta que “poña cartos nos orzamentos” para el centro de salud.
Desde la bancada del PSOE, José Manuel Dapena insistió en el consenso y el diálogo entre las administraciones local y autonómica y anunció que su grupo se abstendría en una moción que consideró “partidista”: “El barrio se ha convertido en un juguete con el que se pelean Marea y PP, sin contar con los vecinos del barrio, cuyas peticiones, reclamaciones y solicitudes no se han atendido nunca”.
Por su parte, Xiao Varela quiso comenzar puntualizando que los fondos Eidus para el proyecto de Santa Lucía no se han perdido, sino que están concedidos. Para conocer las propuestas de los vecinos y comerciantes para Santa Lucía, explicó que sigue esperando que se los hagan llegar para que los técnicos los analicen, tal y como considera que debe hacerse en una Administración.
La votación, con un empate deshecho por el voto de calidad del alcalde, dejó la polémica en la mismo punto que estaba antes del pleno. l