domingo 20/9/20

La plantilla, el Ayuntamiento y la Xunta crean un único frente ante Defensa

Se acabaron los reproches y el ir cada uno por su lado. Ahora, los trabajadores, el Ayuntamiento y el Gobierno autonómico serán un todo en la defensa de la Fábrica de Armas. Así lo decidieron ayer en la reunión que las tres partes mantuvieron en San Caetano. El frente común creado entre las administraciones y la parte social de la factoría trabajará para exigir al Ministerio de Defensa que tome una decisión sobre los dos proyectos interesados en reabrir la planta y que permita la cesión de los terrenos para su explotación.

Los trabajadores colgaron pancartas reivindicativas en la factoría QUINTANA
Los trabajadores colgaron pancartas reivindicativas en la factoría QUINTANA

La esperada reunión entre los trabajadores de la Fábrica de Armas y el conselleiro de Industria, a la que también acudió el alcalde, finalizó tras más de dos horas y media de intensas conversaciones. Fruto del encuentro, se configuró “una hoja de ruta”, que se perfilará en los próximos días y en la que participarán los trabajadores, el Ayuntamiento y la Xunta. “Hemos sentado las bases de un documento y ahora vamos a pasar a los hechos concretos”, explicaba el portavoz de los trabajadores, Roberto Teixido, nada más salir de la reunión, en San Caetano. De hecho, la parte social y el alcalde se encontrarán hoy mismo para comenzar a trabajar.
El planteamiento es firme: se configura ahora un frente común entre las tres partes para exigir actuaciones urgentes al Ministerio de Defensa. Aunque en los próximos días se irán conociendo detalladamente los pormenores de esta “hoja de ruta”, las tres partes entienden que es momento de que el Gobierno central tome una decisión final, que permita que la Fábrica de Armas retome su actividad industrial y recupere parte de su carga laboral.  

tres semanas de encierro
A punto de finalizar la tercera semana de encierro, los trabajadores continúan defendiendo que la producción en la Fábrica de Armas tiene futuro y que la factoría es viable. Insisten en que la administración debe involucrarse en apoyar el plan que ellos mismos secundan, el de IFFE, que prevé la reincorporación progresiva de 61 trabajadores y la diversificación de la producción. Los trabajadores dicen ser conscientes de que todo proyecto, éste también, tiene sus riesgos, pero ellos también están dispuestos a asumir “sacrificios” para hacer que la fábrica vuelva a abrir y sea una garantía de producción industrial de futuro en la autonomía.
En todo el proceso, desde que se conoció la existencia de dos proyectos interesados en hacerse con la gestión de la factoría coruñesa, la parte social ha criticado que la administración autonómica ha estado “ausente”. Han acusado repetidas veces al conselleiro de Industria y al presidente Núñez Feijóo de falta de implicación y a ambos les han exigido siempre que tomaran una decisión respecto a los proyectos existentes. Hace semanas, Feijóo se pronunciaba sobre el previsible apoyo que daría la Xunta a IFFE si éste cumplía todos los requisitos; una evaluación que dejaba entonces en manos del Ministerio de Defensa. La misma atribución que, a día de hoy, poco se ha movido, y desde la Xunta siguen señalando que la responsabilidad última está en el Gobierno central.
Por todo ello, de la reunión de ayer salía ese “bloque” común que se une para exigir al departamento de Pedro Morenés que ponga sobre la mesa una solución para la factoría coruñesa. Las tres partes firmantes de ese documento darán pasos al frente para conseguir su objetivo. Una de las ideas que saltó ayer fue, precisamente, que una representación común de las administraciones y la parte social acudieran a una reunión con responsables de Defensa para exigirles “que actúen”.

Comentarios