viernes 23/10/20

Penado con dos años de cárcel por abusar de una cuñada adolescente

De ella se llegó a decir durante el juicio que era “conflictiva”, “mentirosa”, “vaga”, “zorra” o “zorrilla”. Sin embargo, los magistrados de la Audiencia Provincial encargados de enjuiciar los supuestos tocamientos de los que la menor acusó a su cuñado, un guardia civil retirado, avalan la versión de la chica e imponen al hombre dos años de prisión por un delito de abusos sexuales continuados con prevalimiento.
11 enero 2012 página 08
a coruña.- el acusado de abusar de una pariente de 14 años alega que la menor provocaba
El acusado achacó la denuncia a una venganza quintana

 De ella se llegó a decir durante el juicio que era “conflictiva”, “mentirosa”, “vaga”, “zorra” o “zorrilla”. Sin embargo, los magistrados de la Audiencia Provincial encargados de enjuiciar los supuestos tocamientos de los que la menor acusó a su cuñado, un guardia civil retirado, avalan la versión de la chica e imponen al hombre dos años de prisión por un delito de abusos sexuales continuados con prevalimiento.
El tribunal cree a la denunciante, que tenía 14 años cuando empezó a ser víctima del marido de su hermanastra, quien, aprovechando el tiempo que pasaban en familia durante las vacaciones de verano y sus visitas de fin de semana a su domicilio de Novo Mesoiro, la manoseaba en sus zonas íntimas por debajo de la ropa  y la obligaba que ella le tocase los genitales.
En la sentencia se dice de ella que su “inocencia y sinceridad” salen a relucir en su declaración, en la que admite que cuando acudía a casa de su agresor para ver a su hermana y su sobrina –de su misma edad– “no iba pensando que allí la pudiera tocar”.
También descarta el tribunal las descalificaciones que de ella se hicieron en la vista, donde se llegó a decir que la denuncia era una “venganza” y una forma de desviar la atención a sus malos resultados académicos: “El que la niña no fuera buena estudiante o que las relaciones con su madre no fueran buenas en modo alguno resta validez a su testimonio”.
En el mismo sentido, tampoco se acepta la idea presentada por la defensa de que la menor “estaba enamorada de su cuñado”: “En modo alguno puede llegarse a semejante conclusión”, observan los magistrados, que censuran de igual modo las declaraciones que apuntaban a que la víctima “buscara el contacto sexual, lo consintiera o lo provocara”.

En la escuela > Los hechos, según queda plasmado en la resolución, salieron a la luz en enero de 2010, un mes después del último episodio de abusos, cuando la menor se confesó con un profesor, después de haberle hablado a su madre de los tocamientos.
La opinión de los docentes respecto a su alumna, así como de la psicóloga que la examinó, llevan al tribunal a concluir, por una parte, que la versión de la joven es creíble y, por otra, que el trato sufrido le ha dejado secuelas psíquicas, que se concretan en un cuadro de ansiedad, retraimiento social, miedo a salir a la calle sola, y problemas de relación y con su propio cuerpo.
En atención a todo ello, la sentencia establece el pago de una indemnización de 20.000 euros en su favor y la imposición al acusado de una orden de alejamiento vigente por seis años, tal como había solicitado la acusación particular –que ejerció el letrado Esteban Rico en representación de la niña–.
Sí se da en la sentencia una sensible reducción de la pena respecto a las peticiones de los acusadores, de hasta 20 años. Ello responde a la consideración de que el acusado nunca tuvo acceso carnal a la niña, que esta era mayor de 13 años y que no existen circunstancias agravantes. Incluso, los magistrados se remiten a una declaración de la menor, que ante la Policía manifestó que el hombre había llegado a pedirle “perdón”, para concluir que este debe ser condenado a la pena mínima establecida para el delito de abusos.

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