viernes 25/9/20

El partido judicial coruñés tramita más de un proceso de desahucio cada día

La huelga de Xustiza está provocando graves problemas, pero hay algunos que cruzan los dedos para que se prolongue aún más, puesto que entre los órganos que se han paralizado se encuentra el Servicio

Integrantes de la plataforma Stop Desahucios, durante una protesta en la antigua sede de la Audiencia Provincial | quintana
Integrantes de la plataforma Stop Desahucios, durante una protesta en la antigua sede de la Audiencia Provincial | quintana

La huelga de Xustiza está provocando graves problemas, pero hay algunos que cruzan los dedos para que se prolongue aún más, puesto que entre los órganos que se han paralizado se encuentra el Servicio Común de Notificaciones y Embargos del partido judicial de A Coruña (que engloba no solo la ciudad, sino también Arteixo, Cambre, Carral, Oleiros y Culleredo). Esta oficina tramita cerca de 500 desahucios al año, lo que significa que, debido al conflicto laboral, se han retrasado ochenta lanzamientos.

La cifra anual apenas ha variado en a pesar de que los indicadores macroecónomicos son positivos y el desempleo descendiendo. Pero, si bien no ha variado el número de lanzamientos, lo que ha cambiado es la proporción entre desahucios por impagos de hipotecas y por alquiler. Si al principio de la crisis los primeros suponían la mayor parte de los lanzamientos, los casos de impagos de alquileres han crecido exponencialmente, conformando ahora la mayoría de los `procedimientos.

De propietario a inquilino
El abogado experto en desahucios Antonio Vázquez opina que este fenómeno tiene una explicación muy sencilla: durante la bonanza económica, aquellos que podían acceder a una vivienda decidieron comprarla. Era la época de los créditos fáciles y de las revalorizaciones de los pisos al alza, cuando vivir de alquiler parecía una forma de tirar el dinero. Cuando comenzó la crisis económica, aquellos afectados que no pudieron pagar la hipoteca tuvieron que hacer frente al desahucio o bien llegaron a un acuerdo con el banco para abandonar su casa. “Toda esta gente pasó a vivir de alquiler: hubo una variación en la distribución del régimen de posesión de la vivienda”, explica.

Pero si todos los propietarios afectados pasaron a ser arrendatarios, su situación económica no mejoró en los años siguientes, o no mejoró lo suficiente como para hacer frente al pago del alquiler. “A la que desahucian ahora puede ser la misma gente que perdió ya su casa”, comenta.

Sin embargo, solo el 80% de los lanzamientos que se tramitan desde el Servicio de Servicio Común de Notificaciones y Embargos son procedimiento de desahucio por falta de pago.

Precarios
“Hay muchos casos distintos. Por ejemplo, los precarios. Es relativamente frecuente”, señala el experto. Un precario es una persona que está en una vivienda simplemente porque le dejan, hasta que el propietario de la vivienda cambia de opinión y decide echarlo. Otra opción es que un inquilino haya decidido permanecer en la vivienda tras finalizar el contrato, a la espera de ser desahuciado.

Otro de los casos menos habituales se da cuando se pide la resolución del contrato y consiguiente desahucio por incumplimiento del inquilino que no deja pasar a los reparadores para arreglar alguna avería. Pero en la mayor parte de los casos, el denominador común es la precariedad económica del inquilino.

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