Martes 11.12.2018

El parque escultórico de la Torre cede ante el paso del tiempo y la desatención municipal

Se configuró en los años 90 como un parque escultórico al aire libre, donde cerca de 20 artistas aprovecharon los caprichos de la costa próxima al faro para crear   .

El parque se extiende por 47 hectáreas donde se pueden ver hasta 19 piezas escultóricas	patricia g. fraga
El parque se extiende por 47 hectáreas donde se pueden ver hasta 19 piezas escultóricas patricia g. fraga

Se configuró en los años 90 como un parque escultórico al aire libre, donde cerca de 20 artistas aprovecharon los caprichos de la costa próxima al faro para crear libremente. El también llamado “jardín de Hércules” fue cogiendo forma en esta década y la del 2000 a lo largo de 47 hectáreas, donde Manolo Paz plantó un campo de menhires, que hoy salen tan fotografiados como la propia Torre de Hércules. Uno de  los escultores, Enrique Saavedra, padre del fallecido “Espinoso”, que hoy ya no está, salienta la capacidad de Paz para hacer algo en perspectiva con la construcción romana. Para su espina dorsal, el autor pensó en la Furna dos Touciños como el lugar ideal porque nadie se esperaba nada más que el mar allí. 
Sin embargo, muchos de los que lo hicieron trataron de cargarse la obra de acero inoxidable a base de pedradas hasta que perdió estabilidad y se precipitó al vacío. Aunque en su momento, se achacó que la ubicación de la misma era complicada, Saavedra sostiene que fue medida por un ingeniero para que, en ningún caso, el agua la tocara: “Tendría que entrar un tsunami”, pero “le fueron tirando piedras y empezaron a abollarla” hasta que se abrió. En ese momento, el creador avisó al Ayuntamiento para reemplazar la caja por otra más gruesa imposible de penetrar sin que desde Maria Pita reaccionaran a tiempo. En julio de 2008, “Espinoso” dejó de vigilar el horizonte. Ahora que hay cambio de gobierno, Saavedra tratará de volver a parir una nuevo esqueleto de pez para el lugar si recibe el consentimiento municipal. 
Su ausencia se suma a la falta de mantenimiento de sus compañeras porque si la “Caracola” ha envejecido muy mal con problemas de corrosión, la “Guitarra” está perforada y los “Ártabros” ceden ante el paso del tiempo y el descuido de los que tienen el poder. Aunque toda escultura en exterior nace con riesgo, lo cierto es que el perímetro donde la historia coge de la mano a las mitologías y las leyendas con Caronte, Breogán, Carlos III, “Los Guardianes” o la “Copa de Sol”, que levantó Hércules, piden auxilio entre lo verde.

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