sábado 24/10/20

El parque das Cinco Illas divide a los amantes y detractores de los perros

Los vecinos de Los Rosales acudieron ayer al salón de actos de su centro cívico para escuchar de labios de la concejala de Medio Ambiente, María García, y del alcalde, Xulio Ferreiro, los detalles del proyecto del parque das Cinco Illas

Cerca de cien personas acudieron a la cita en el centro cívico de Los Rosales | patricia g. fraga
Cerca de cien personas acudieron a la cita en el centro cívico de Los Rosales | patricia g. fraga

Los vecinos de Los Rosales acudieron ayer al salón de actos de su centro cívico para escuchar de labios de la concejala de Medio Ambiente, María García, y del alcalde, Xulio Ferreiro, los detalles del proyecto del parque das Cinco Illas, una reforma del actual parque natural de Los Rosales, que limita con el barrio por su zona alta. La reunión sirvió, entre otras cosas, para reavivar el debate entre los dueños de los perros y el resto de los usuarios de las zonas verdes, entre los que García y Ferreito tuvieron que mediar cuando surgió la cuestión de si habrá zonas para perros en el nuevo parque.
El debate comenzó cuando una de las asistentes preguntó si habría una zona de baño para perros. García señaló que su Concejalía no es partidaria de espacios acotados, como el que existe en el parque de Santa Margarita. “Ao final non son acolledores”. Pero el modelo que propugna la Marea Atlántica, más abierto, exige una mayor colaboración del público. “O Concello está facendo os deberes, pero o colectivo dos donos de cans tamén teñe que cumprir”, exigió la edil.
El principal problema fue, como siempre, el de los excrementos. Los usuarios protestan por el hecho de que los dueños de los animales no los recojan. “La gente no tiene conciencia”, señaló uno de los intervinientes. Mientras que otro criticó que se envíen agentes de paisano de la Patrulla Verde para multar a los infractores con unos importes que le parecen exagerados.
Sobre todo, son los padres de familia los más sensibilizados con el problema. En una ciudad en la que existen miles de perros, evitar su presencia en las zonas verdes es imposible, y en muchas ocasiones andan sueltos, así que son difíciles de controlar.
García insistió en que la política municipal es ofrecer espacio a los dueños de los animales. “Por exemplo, a zona para cans no parque de Bens, que se abrirá estes días, é practicamente a metade”. Pero sin barreras, es difícil que se mantengan en una sola zona, y más en el futuro parque das Cinco Illas, que tiene un trazado muy alargado.
El alcalde quiso contemporizar y señaló que hay que conciliar entre las familias y los animales. Para demostrar que comprendía a ambas partes, señaló que él, padre de dos hijos, tiene una mascota desde hace una semana. “Claro que é un gato, non teño que pasealo”, confesó. l

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