jueves 22/10/20

Pardo | “Hablo de amor y también de quejío social, de rabia e incompresión sobre algunas cosas”

Un día antes de que “Libélula” sobrevolara el mercado, el coruñés lo presentó en el Pataca. Tocó los temas más calmados de un repertorio.

El artista ofreció un pequeño avance el jueves en el Pataca
El artista ofreció un pequeño avance el jueves en el Pataca

Un día antes de que “Libélula” sobrevolara el mercado, el coruñés lo presentó en el Pataca. Tocó los temas más calmados de un repertorio que, en realidad, tiene “bastante caña” y encierra canciones que entraron por la puerta del estudio de Alejandro González, en Salcedo, convencidas de que se iban a quedar.
Y se quedaron: “Fueron cogiendo forma por sí mismas y las que no funcionaron en un principio, las eliminamos”. Las que están les conquistaron desde el minuto uno. Néstor dice que tenían rollo.
E incluso ganaron estribillos porque algunas como “El eco” o “No sirve de nada” venían huérfanas de A Coruña. Al resultado que se maceró en el corazón de la Ribeira Sacra le llamó “Libélula” porque una de esas con alas rondó el estudio durante la grabación y “había una tasca a un kilómetro y estaba otra o la misma. De vuelta, en casa, seguía allí”.

Lo cierto es que el trabajo se finiquitó en dos semanas “donde comimos de la huerta y grabamos”, más libre y creativo, por eso de que Pardo llegó a Monforte con los deberes a medio a hacer y las canciones a pelo se sometieron al criterio de los dos.
Pardo de instala definitivamente en el castellano, que desbanca al inglés porque “conectas mejor y creas un vínculo mayor” con el oído que tiene en “Libélula” un poquito de todo: “Hablo de amor y desamor, también de quejío social, de esa rabia e incompresión sobre algunas cosas”.
Pardo explica que “es una especie de diario personal donde trato de ser lo más objetivo posible”. Alejandro González como productor y también al piano, su hermano Martín a la percusión y como sintetizador y el propio Néstor a la guitarra, tratan ahora de vestir las melodías de directo. Las llevarán el 16 a Monforte, donde se hicieron adultas, y el 28 a Ourense para recalar en su ciudad la noche de Reyes en la Mardi Gras, “una buena noche porque está de visita gente que vive fuera”. Tras el miniconcierto del jueves, “Libélula” despega. Desde tierras de Lemos, el nuevo disco tiene patas largas igual que el bicho al que venera.

Comentarios