domingo 29.03.2020

Padre Rubinos permanece libre del virus al prohibir las visitas desde el día 12

Un operario desinfecta una sala del albergue de transeúntes | JAVIER ALBORÉS
Un operario desinfecta una sala del albergue de transeúntes | JAVIER ALBORÉS

Una de las residencias geriátricas más grande de Galicia, la de Padre Rubinos, permanece por el momento libre del virus. De esta manera, han podido tranquilizar a los familiares de los más de 140 residentes. Esto es debido a que se prohibieron las visitas el 12 de marzo, antes incluso de que se declarara el estado de alarma. El geriatra detectó cuatro posibles casos que debían permanecer en aislamiento pero las pruebas han dado negativo para el Covid-19, así que el presidente de la Institución Padre Rubinos, Eduardo Aceña, muestra un prudente optimismo: “Creo que si conseguimos aguantar una semana más, habremos pasado lo peor y sería un éxito”.

Aceña reconoció que desde el momento en el que se iniciaron las primeras noticias que informaban de que el virus ya estaba en A Coruña le preocupó bastante a la junta directiva: “Éramos conscientes de que dos áreas como el centro geriátrico y el centro de atención social eran proclives a los contagios”, así que ya a partir del día 12 de marzo se tomaron medidas contundentes, como el cierre del centro de día y comunicar a las familias que se anulaban las visitas, “porque el contagio viene de fuera”.

Desde entonces, se extrema la vigilancia sobre los jubilados. “Cuando el médico geriatra observa posibles síntomas ya se pone de inmediato en marcha procedimientos protocolario”. Pero, como señaló Aceña, estos cuatro casos que se decidió acotar resultaron ser falsas alarmas: “A día 20 de marzo, no hemos tenido ningún contagio, y disponemos de 112 habitaciones individuales para aislar de ser necesario”.

Videoconferencia

Además, en caso de que alguno de los residentes sufra insuficiencias respiratorias cuenta con varios aparatos de oxígeno: cuatro concentradores y seis habitaciones con oxigenoterapia. Para paliar las preocupaciones de los familiares, se han habilitado algunos números para que puedan hablar con ellos por videoconferencia a partir de ayer.

Claro que la gente está confinada, sin capacidad de abandonar las instalaciones que donó en su día Amancio Ortega, como recuerda Aceña, pero estas son grandes e incluyen patios donde pueden tomar el sol al aire libre. “Con las debidas precauciones, claro, que adopta el personal, que lleva guantes y conserva las distancias”, matizó Aceña.

En cuanto al Centro Integrado de Atención Social al que acuden los sintecho, con 114 plazas, cuenta con cinco plazas de aislamiento. Además, una empresa desinfecta diariamente toda la institución. Y se sigune realizando 600 servicios diarios de alimentación, entre los comedores (cerrados al exterior) y los tuppers que se reparten al exterior.

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