martes 1/12/20

Los okupas de Perillo abandonan la propiedad antes del desalojo forzoso

Los moradores del inmueble comenzaron a sacar sus enseres del mismo a última hora del jueves
Así se encontraron los agentes y los propietarios algunas estancias del inmueble tras el desalojo | QUINTANA
Así se encontraron los agentes y los propietarios algunas estancias del inmueble tras el desalojo | QUINTANA

A las 11.00 horas de ayer estaban citadas las autoridades para el desalojo forzoso de la vivienda okupada en la avenida das Mariñas, en Perillo, al pie de la carretera N-VI. Pero, pese a estar citados, la intervención no tuvo ningún contratiempo, ya que a esa hora, los okupas ya habían abandonado el inmueble.

Tal y como explica la propietaria de la vivienda, a última hora de la noche del jueves comenzaron a sacar sus enseres de la misma para, a primera hora de ayer, abandonarla por completo. La salida, tal y como indicaba, transcurrió sin mayores problemas, “lo de siempre, algún insulto, pero nada más”.

Tras la marcha, la propietaria pudo volver a entrar. “Ya hemos podido entrar y ya estamos mirando de volver a tapiar”, comentaba. Añade que las condiciones que presentaba el inmueble ya no eran muy buenas, pero las que se encontraron al acceder de nuevo parece que eran peores.

“La dejaron peor, con ropa y cacas de los perros”, relataba y añadía que también encontraron desperfectos como “escaleras rotas”. Además, apuntaba que se “llevaron las ventanas, las fotos familiares, las vajillas... todo”.

La okupación de esta vivienda originó tensiones con los vecinos de la zona durante los últimos meses, ya que incluso se llegaron a manifestar en varias ocasiones en la pasarela que cruza la N-VI para reclamar que los okupas dejaran el inmueble.

Auto judicial

Fuentes del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) destacaban también la ausencia de incidentes durante el desalojo de Perillo.

El auto del juzgado de Instrucción número 3 de A Coruña por el que se llevaba a cabo este acto indicaba que se procedía al citado desalojo, ordenado a agentes de la Guardia Civil, para restablecer “a situación anterior á okupación”.

La instructora destacaba también en el escrito que la sentencia “está encamiñada a protexer o dereito á inviolabilidade do domicilio”.

La instructora indicaba también que en el pasado, los denunciados habrían okupado otra vivienda, y la habrían dejado “tras un pago do seu propietario”, por lo que “demostran unha habitualidade e reiteración neste tipo de condutas ilícitas”. l

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