Los okupas escenifican su rechazo al proyecto para la Comandancia de Obras

La reunión de ayer en el centro cívico de la Ciudad Vieja a propósito de la Comandancia de Obras transcurrió en una calma no exenta de tensión

Los okupas escenifican su rechazo al proyecto para la Comandancia de Obras
La concejala de Igualdad y Seguridad Ciudadana, Rocío Fraga, seguida de la de Participación Ciudadana, Claudia Delso, y el de Cultura, José Manuel Sande, entre los abucheos de los okupas | patricia g. fraga
La concejala de Igualdad y Seguridad Ciudadana, Rocío Fraga, seguida de la de Participación Ciudadana, Claudia Delso, y el de Cultura, José Manuel Sande, entre los abucheos de los okupas | patricia g. fraga

La reunión de ayer en el centro cívico de la Ciudad Vieja a propósito de la Comandancia de Obras transcurrió en una calma no exenta de tensión. A ello contribuyeron los pitos, sirenas y tambores que los manifestantes tocaron incesantemente durante la hora larga que duró el encuentro, pero también lo alejado de las posiciones de los presentes. La concejala de Participación Ciudadana, Claudia Delso, invitó a todo el que quisiera a acudir el próximo sábado 14 de abril a ese mismo lugar para comenzar a decidir el modelo de gestión, mientras que un okupa invitó a todos los presentes a acudir a una de las asambleas que se celebran todos los martes a las ocho de la tarde en lo que ellos llaman Centro Social Okupado (CSO) A Insumisa. Entre el cruce de invitaciones, una simpatizante okupa tomó la palabra para alertar de que de lo que se habla “é da represión brutal e o desaloxo violento da Insumisa por parte da Marea”.  

Precisamente, a la reunión asistió, además del concejal de Culturas, José Manuel Sande, la de Seguridad Ciudadana, Rocío Fraga, que había desechado el uso de la fuerza para conseguir que los okupas se vayan de las viejas instalaciones de las que se apropiaron en noviembre de 2016. Pero, descartado el uso de la fuerza, no parece que el diálogo esté consiguiendo los resultados apetecidos: ninguno de los okupas allí presentes aceptó la invitación de Delso, que proponía que un sábado de cada mes hasta febrero o mayo se reuniera el mismo grupo de personas interesadas (particulares o representantes de asociaciones) para redactar el plan de usos del proyecto Naves de Metrosidero, un centro juvenil de actividades culturales, técnicas y deportivas. Una vez redactadas con ayuda de los técnicos, se llevarían a junta de gobierno. 

Pero los okupas mostraron ayer su desconfianza de nuevo porque la reforma de la Comandancia no finalizaría hasta bien entrado el año que viene y las municipales son en mayo. Según ellos, no hay manera de blindar el proyecto legalmente para que no se le dé un uso distinto del que propone la Marea. 
Intervenciones de jubilados
Mientras tanto, varios jubilados tomaron la palabra: algunos, simplemente despistados, preguntaban de qué se estaba hablando exactamente o si se podía realizar el proyecto con la actual calificación de la Comandancia en el PGOM (está catalogado como equipamiento público). Un par de señoras se encararon con los okupas para protestar por el ruido de los conciertos ilegales que organizan los fines de semana. “A las dos o a las cinco. Llamas a la Policía Local y cuando van, no les abren, y dicen que no pueden hacer nada”, asegura. Después, otra señora protestó porque a su nieto no le dejaban celebrar fiestas en el antiguo recinto militar.

Cada vez que el debate volvía a centrarse sobre el sistema de gestión, solo se ponía de manifiesto lo diferente que pensaban. Delso, por ejemplo, consideraba interesante el modelo napolitano de centros cívicos, mientras que una okupa lo calificó de “modelo trampa” y aseguró que por eso solo lo habían seguido unos pocos. Al señalar alguien que debería haber más juventud si se va a debatir un centro para ellos, otro okupa señaló el exterior, de donde veían los cánticos de “A Insumisa non se merca” y declaró: “A mocidade está fóra”.