martes 1/12/20

Los okupas deberán abandonar la Comandancia de Obras el viernes

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el jueves la notificación de desalojo de los Comandancia de Obras, lo que significa que los antisistema tienen ocho días de plazo para abandonar

En primer término, Claudia Delso, concejala de Participación Ciudadana, durante una de las protestas de los okupas de la Comandancia de Obras | patricia g. fraga
En primer término, Claudia Delso, concejala de Participación Ciudadana, durante una de las protestas de los okupas de la Comandancia de Obras | patricia g. fraga

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el jueves la notificación de desalojo de los Comandancia de Obras, lo que significa que los antisistema tienen ocho días de plazo para abandonar lo que, desde noviembre de 2016 ha sido el Centro Social Okupado (CSO) A Insumisa. A partir de entonces, el Ayuntamiento podrá utilizar la fuerza para expulsarles. Se inicia así la cuenta atrás para el final de una ocupación que ha estado marcada por la polémica, y que no parece que vaya a solucionarse pacíficamente.

De momento, los okupas han mantenido una actitud beligerante con el Gobierno local. Su asamblea, que se reúne todos los martes, ha votado resistir, y pone en una situación delicada al Ayuntamiento, dado que muchos concejales de la Marea Atlántica han sido okupas o han simpatizado con el movimiento. En un comunicado emitido el viernes, el CSO A Insumisa consideraba que los diez concejales de la Marea Atlántica son “culpables” de un “crime largamente anunciado”.

Pero los antisistema señalan especialmente como responsables de la situación a “os hipócritas ex okupas”: Xiao Varela, concejal de Regeneración Urbana; José Manuel Sande, concejal de Culturas; Rocío Fraga, de Seguridad Ciudadana, y Claudia Delso, concejala de Participación Ciudadana. A esta última la describen como “esta concelleira que agora odia a okupación, pero que estivo anos okupando en Barcelona e aforrándose moitos miles de euros de aluguer”.


El alcalde, Xulio Ferreiro, siempre ha mantenido que el canal del diálogo sigue abierto. El Gobierno de la Marea Atlántica ha hecho varios llamamientos al colectivo okupa para que participe en las “Naves de Metrosidero”, el proyecto municipal que piensan crear en las antiguas instalaciones militares, y que ofrecerá actividades orientadas a la juventud de forma parecida a lo que ya ofrece el CSO A Insumisa (clases de boxeo, de horticultura...).
De esta manera, el Ayuntamiento espera crear en la ciudad un espacio nuevo y no perder la subvención de un millón de euros para la reforma del Ministerio de Fomento, lo que políticamente sería difícil de justificar. Incluso ha animado a los okupas a formar parte de la gestión del nuevo centro, sin resultado. Para los antisistema, no tiene sentido gastar dinero público en un proyecto semejante al que ellos ya realizan gratis, sobre todo teniendo en cuenta que la reforma obligará a posponerlo hasta el próximo mandato.
Pintadas

En este estado de cosas, la confrontación parece inevitable. Los okupas han protagonizado numerosas protestas frente al Centro Cívico de la Ciudad Vieja para boicotear las reuniones sobre el proyecto de “Naves de Metrosidero”. También han expresado en numerosas pintadas por el centro de la ciudad su opinión. La última, en la pared de la propia Comandancia, este jueves.
Queda por ver cómo se procederá al desalojo, puesto que la concejala de Seguridad Ciudadana, Rocío Fraga, había expresado su rechazo a una solución basada en la fuerza. El Ayuntamiento, durante el mandato anterior, había desalojado a un vecino de San Vicente de Elviña empleando una excavadora. Fraga había estado allí, pero del lado de las pancartas. Esta vez, la historia será al revés.

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