domingo 25/10/20

Un okupa de A Falperra se corta el estómago con una cuchilla al obligarle el 092 a llevar mascarilla

Tanto él como su pareja, que también presentaba lesiones, fueron trasladados al hospital durante la intervención
La calle del Doctor Fleming alberga los dos inmuebles irregularmente ocupados | QUINTANA

La vida en el barrio de A Falperra transcurre de sobresalto en sobresalto a la espera de que se consiga desalojar a los okupas que han invadido dos edificios situados en la calle de Doctor Fleming y que protagonizan toda clase de incidentes, y no solo los robos por los que se han hecho tristemente famosos. El incidente más macabro que ha tenido lugar en lo que va de semana, cuando uno de los sujetos se autolesionó con un arma blanca después de ser abordado por agentes de la Policía Local porque no llevaba la preceptiva mascarilla, por lo que tuvo que ser trasladado al Hospital.

El incidente tuvo lugar a las nueve y media de la mañana. Según fuentes municipales, el individuo se encontraba en compañía de otros, así como de su pareja, y armaba un gran alboroto en la calle de Ramón de la Sagra, por lo que los vecinos decidieron alertar a las autoridades, sobre todo porque la mayoría no levaba la mascarilla que es obligatoria en público. Esta clase de incidentes es habitual: la ciudadanía suele llamar a menudo al 092 cuando descubre a un infractor. Normalmente, la actuación se reduce a un aviso, a menos que el sujeto sea reincidente.

Sin embargo, en el caso del okupa, de origen magrebí, la situación pronto se salió de madre. El joven se negó a obedecer a las autoridades y ponerse la mascarilla cuando fue interpelado y cuando trataron de identificarle, sacó un arma blanca (las fuentes no se ponen de acuerdo en si se trató de una hoja de afeitar o de un cúter). Pero en vez de amenazar a los agentes con ella, se cortó en el estómago, “de lado a lado”, un corte horizontal del que empezó a sangrar ante los atónitos ojos de los agentes.

Estos forcejaron con el sospechoso para que parara de autolesionarse y tuvieron que hacer uso de su defensa (una porra) para que soltara la cuchilla. Tras esposarle, pidieron inmediatamente asistencia sanitaria mientras trataban de atajar la hemorragia. En medio del alboroto, descubrieron que la pareja del autolesionado también estaba sangrando por cortes autoinfligidos en ambos brazos. Según explicó a los agentes municipales, ambos habían convertido lo de autoinfligirse cortes en una práctica.

En todo caso, ambos se encuentran bien y fueron dados de alta poco después. En cuanto a sus acompañantes, aquellos que no llevaban mascarilla fueron identificados y denunciados por la Policía Local. No es la primera vez que este grupo comete infracciones relacionadas con las medidas anticovid, aunque han quedado soslayadas ante la ola de robos que se les achaca.

Una de las quejas recurrentes de los vecinos es que los okupas suelen entrar en supermercado cercano (en realidad, las que protagonizan los incidentes son las mujeres del grupo) para tratar de hurtar lo que pueden de las estanterías. Es entonces cuando suelen insultar y escupir a las dependientas cuando estas las descubren. El último de este tipo de incidentes tuvo lugar ayer mismo, según confirman desde la asociación de vecinos.

Reincidentes

Por otra parte, a los okupas, que algunas fuentes policiales consideran “casi” una banda organizada de delincuentes por la frecuencia con la que actúan, se dedican sobre todo a cometer robos con fuerza, y más raramente agresiones. “No hay día en que no actúen”, aseguran desde la Policía Nacional.

Sin embargo, aunque estos sujetos fueron detenidos (a veces más de una vez en una semana) suelen ser puestos en libertad a las pocas horas.

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