lunes 30/11/20

Una obras preparan el alcantarillado para los próximos temporales

A pesar del mal tiempo, la temporada de baño se prolonga hasta finales de septiembre, como viene siendo habitual en los últimos años, así que todavía no es el momento que las excavadoras hagan acto de presencia en Riazor para levantar la duna que protege de los temporales el Paseo Marítimo.

Las obras se prolongarán  a lo largo de la semana	pedro puig
Las obras se prolongarán a lo largo de la semana pedro puig

A pesar del mal tiempo, la temporada de baño se prolonga hasta finales de septiembre, como viene siendo habitual en los últimos años, así que todavía no es el momento que las excavadoras hagan acto de presencia en Riazor para levantar la duna que protege de los temporales el Paseo Marítimo. Y sin embargo, las máquinas están en la playa: su objetivo es mejorar la  estación de bombeo de San Roque para evitar que entre agua de mar.
Muchos coruñeses recuerdan el espectacular socavón que provocó en febrero, cuando un temporal envió olas que sobrepasaron el Paseo Marítimo y rompieron el asfalto, inutilizando el colector de aguas residuales con la arena que arrastraron. Durante semanas, las reparaciones obligaron a practicar un enorme boquete en el subsuelo arenoso, donde se había generado un peligroso hueco. 
Para evitar que esa situación se repita, la Concejalía de Regeneración Urbana, área que dirige Xiao Varela, inició esta semana las obras que van a permitir mejorar la estación de san Roque, que recoge la mayor parte de las aguas residuales de la ciudad para llevarlas hasta la depuradora de Bens. 
Según informan fuentes municipales, además de reparar el aliviadero, que tenía un paramento en mal estado, se tomarán medidas específicas para que se repitan averías como la entradas de rocas y la arena en el sistema de bombeo, mejorando las compuertas que evitan que el agua de mar entre en la depuradora. 
 De esta manera, el sistema estará preparado para cuando comience la época de temporales, en diciembre. En realidad, la temporada pasada fue bastante tranquila: de las cerca de 50 alertas por mal tiempo que se emitieron, solo tres obligaron a cerrar el Paseo Marítimo por precaución, aunque en muchas de ellas se prohibió el acceso a los arenales. Fue en carnavales cuando tuvo la alerta roja durante la que se inundaron varios negocios y provocó en la calle Rubine el destrozo más espectacular.

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