miércoles 21.08.2019

La obra de la glorieta de Ramón y Cajal empieza con la tala de varias palmeras

El Gobierno local en funciones planificó esta rotonda, que no contará con semáforos, a mediados de 2018

Los obreros vallaron alrededor de la mediana de Salgado Torres, justo al lado del cruce | patricia g. fraga
Los obreros vallaron alrededor de la mediana de Salgado Torres, justo al lado del cruce | patricia g. fraga

Los trabajos para cambiar la regulación semafórica del tráfico rodado en el cruce de Ramón y Cajal con Salgado Torres, Pérez Ardá y Fernández Latorre por una glorieta comenzaron ayer con cierta confusión entre cientos de conductores y la tala de varias palmeras que había en una de las áreas verdes de las medianas. 


La actuación surgió el año pasado, cuando el concejal de Regeneración Urbana en funciones, Xiao Varela, anunció que tenían un proyecto para convertir la calle de Ramón y Cajal en un bulevar con aceras más anchas y que, en consecuencia, empezarían por cambiar el tipo de circulación en el entorno. En agosto el edil anunció que este primer contrato saldría a licitación por 696.000 euros y se prolongaría durante seis meses. 

El cruce de las cuatro calles que confluyen en la zona es uno de los más transitados 
de toda la ciudad


Las actuaciones in situ, que supuestamente deberían afectar a casi 6.000 metros cuadrados si el Ejecutivo municipal entrante mantiene el plan tal y como lo había pensado la Marea, se retrasaron bastante en el tiempo pero ayer mismo comenzaron con la tala de algunas palmeras y el vallado alrededor de la mediana de Salgado Torres. Esta avenida ya había sido objetivo de otra obra para crear el carril bici, pero nuevamente se enfrenta a afecciones puntuales al tráfico a pesar de que el cruce con Ramón y Cajal, Fernández Latorre y Pérez Ardá es uno de los más transitados de la ciudad, por estar en medio de un área comercial y de una ruta que conecta el polígono de A Grela con el puerto y tener en los alrededores la estación de autobuses.


La forma de retirar las palmeras, talándolas en vez de arrancándolas para replantarlas en otra zona del municipio, llamó la atención y despertó las críticas entre muchos vecinos, por entender que va en contra de las políticas medioambientales de las que hizo gala el Gobierno saliente.  

Confluencia del carril bici
Con independencia de esta cuestión, de momento parece que la empresa adjudicataria seguirá adelante con un encargo que ayer cogió por sorpresa a la mayoría de los conductores que utilizan esa ruta a diario. 


La Policía Local aseguró que no hubo especial afección al tráfico, pero algunos afectados no coincidían en esa consideración. Quizá no se dieron muchos atascos, pero aseguraban que despistaba encontrarse con partes de un carril vallado en Salgado Torres y maquinaria pesada por todo el entorno, tanto retirando árboles como picando el firme de la calzada y desplazando tierra. 
Cuando las tareas estén finalizadas, según dijo Varela en agosto de 2018, no solo se mejorará el tráfico sino que la rotonda se convertirá en un nudo de convergencia para el carril bici.

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