jueves 14.11.2019

Un nuevo servicio de reparto en bici reactiva el consumo en San Agustín

Los comerciantes de San Agustín han descubierto una nueva fórmula para reducir los efectos negativos de la supresión de la parada del autobús de Panaderas. Gracias a una empresa privada que se ha instalado en los exteriores del mercado están ofreciendo un nuevo servicio de reparto en bicicleta que incluso les está ayudando a ganar algunos clientes en un momento de horas bajas para el consumo.

Los jóvenes realizan repartos para todos los puestos pedro puig
Los jóvenes realizan repartos para todos los puestos pedro puig

Los comerciantes de San Agustín han descubierto una nueva fórmula para reducir los efectos negativos de la supresión de la parada del autobús de Panaderas. Gracias a una empresa privada que se ha instalado en los exteriores del mercado están ofreciendo un nuevo servicio de reparto en bicicleta que incluso les está ayudando a ganar algunos clientes en un momento de horas bajas para el consumo.
Las placeras de San Agustín disponen de un nuevo servicio para sus clientes pero lejos de hacerlo funcionar con el Ayuntamiento, lo ofertan de la mano de una empresa privada que se ha convertido en una especie de tabla de salvación para las ventas que iban a la baja. La firma Velo aí vai está implementando las posibilidades de los comerciantes de la instalación gracias a su reparto a domicilio en bicicleta.
“Todos tenemos al menos un cliente que utiliza este servicio; en nuestro puesto tenemos sobre una docena”, destaca la presidenta de la Asociación de Comerciantes de San Agustín, Ángela Barrán, que también regenta un negocio de pescadería. De hecho se refiere al establecimiento privado como “un servicio a mayores que ofrecen los placeros”. Ellos mismos han colocado carteles promocionales por todo el inmueble.
Por dos euros los dos responsables de Velo aí vai viajan en bicicleta a Monte Alto, la Ciudad Vieja o Pescadería y el Ensanche. Barrán, muy crítica al igual que sus compañeras con la retirada de la parada de autobús de Panaderas en sentido Monte Alto tras la reforma de San Andrés, ve esta incorporación como una posibilidad de recuperar a aquellos clientes que ya no bajan tanto al mercado por problemas de movilidad o por no cargar con la compra hasta otra marquesina.
“Mucha gente venía en taxi a buscar la comida pero es más caro; nosotras estamos muy contentas con estos chicos porque es muy cómodo para los clientes”, afirma la responsable de A Cociniña, Elvira Pazos. En su opinión el proyecto de distribución a domicilio –que tiene una segunda vertiente dedicada a la reparación de ciclos– va a funcionar y ellas piensan seguir apostando por servir a sus habituales así.
De la misma forma piensan en la Panadería Mari, donde indican que es un servicio “excelente”. Pero al margen de recuperar consumidores que habían abandonado un poco la costumbre de acudir a la plaza, también hay quien multiplica sus posibilidades de crecer gracias a las bicicletas.

más encargos
“Estoy contentísima porque cualquier cosa que necesites la hacen”, asegura la responsable del negocio Las Flores de Mar, que reconoce: “Yo extendí mi radio de acción desde que trabajo con Velo aí vai”. Comenta que si antes tenía que decir que no a algunos pedidos por no poder cerrar la tienda ahora puede abarcarlo todo y ha aumentado el número de encargos.
“Temos unha tarifa especial para o mercado e nós ocupámonos de ir a recoller as cousas polos postos”, cuenta Ramón Vázquez, encargado de Velo aí Vai junto a Roberto Porto. Lo mismo acuden a casas particulares que a restaurantes. “Movemos moito peixe e moita carne e cada vez hai máis clientela”, explica Vázquez. n

Comentarios