jueves 22.08.2019

La nueva ORA consiguió eliminar las multas por aparcar sin ticket en 2018

La tramitación de las sanciones y las facilidades para el pago del recibo y los recargos son las principales causas

Ya son muy pocos los que no abonan el aparcamiento en zona azul, ya sea a través del parquímetro o del móvil | javier alborés
Ya son muy pocos los que no abonan el aparcamiento en zona azul, ya sea a través del parquímetro o del móvil | javier alborés

Uno de los hitos en la movilidad este mandato que está pasando inadvertido es que, por primera vez, se ha conseguido que los coruñeses paguen la ORA. Las estadísticas municipales del año pasado señalan que la Policía Local apenas ha tramitado multas relacionadas con la zona azul. Normalmente se dividen en tres tipos: por estacionar un vehículo que lo tiene expresamente prohibido, por exceder el tiempo máximo permitido y por hacerlo sin un distintivo válido. En 2017, se habían tramitado más de 50 sanciones por este último motivo, pero en 2018 el número se redujo a menos de cinco. 

El desplome ha sido impactante porque, en 2015, según las estadísticas de la Policía Local, se habían impuesto más de 1.100 multas a conductores que se resistían a abonar por el estacionamiento. En solo cinco años, el problema parece haber desaparecido. Hay que señalar que las multas por sobrepasar el tiempo abonado siempre fueron muy bajas (4) en 2015, pero también descendió  sensiblemente el número de vehículos que aparcaban en la zona azul teniéndolo expresamente prohibido (73 en 2015). 

La nueva concesión 
Hace poco más de tres años desde que el servicio de Ordenación y Regulación de Aparcamiento (ORA) pasó a ser gestionado por Setex Aparki, después de que el Ayuntamiento rechazara remunicipalizar la actividad. Uno de los objetivos que tenía en mente el anterior Gobierno local al firmar el pliego de condiciones del servicio era conseguir que los coruñeses se tomaran en serio el pago de la ORA y lo hizo consiguiendo que, por primera vez en la historia de la zona azul, las multas llegaran a los infractores. Hasta ese momento, habían sido papel mojado. Y los conductores lo sabían.

El resultado es positivo, y no solo para la concesionaria privada, sino también para las arcas municipales, aunque haya tenido el efecto de adelgazar las carteras de coruñeses y visitantes. El contrato fue redactado por el Gobierno de Carlos Negreira como un cambio radical de la anterior adjudicataria, puesto que ya no abonaba a la empresa el servicio, sino que esta debería pagarle una parte de sus beneficios. Los expertos calculaban que la ORA supondría unos 885.600 euros anuales. El anterior contrato no era deficitario (como sí lo era en cambio el de la grúa) pero no ofrecía beneficios económicos como estos.  

Hay que señalar que la Policía Local multa sobre todo a conductores reincidentes, que acumulaban a veces docenas de multas de la ORA, y que el pago se ha visto estimulado por la posibilidad de anular la multa si se abona inmediatamente un recargo de seis de euros en el parquímetro.

Rotación 
Más difícil es determinar si la ORA cumple con su propósito original: que haya una rotación continua de vehículos en el centro, de manera que los recién llegados encuentren espacio de aparcamiento. Los agentes de la Policía Local consultados perciben una mejoría en ese sentido, porque ahora los conductores saben que tienen que abonar el estacionamiento si se alarga. Hace un año, la concesionaria del servicio de la ORA, Setex Aparki, trató de implantar un sistema de monedero para su aplicación e-park de pago por medio del teléfono móvil, lo que implicaba un recargo de hasta el 10% por cada recarga. 

Por otro lado, todavía no se ha puesto en marcha el sistema de rotación forzada y que impediría que el usuario pueda renovar el ticket más allá del límite de dos horas porque esta medida que obligaría a incluir un mapa de distritos que no se figura en el pliego de condiciones. Pero, por el momento, ya se ha conseguido que los coruñeses no se pasen de la raya. Si es azul.

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