domingo 20/9/20

Nely Reguera presenta su ópera prima “María y los demás” en el Rosalía

En su carrera de preestrenos de largometrajes, la ciudad fue ayer testigo de uno que enseña la playa de Razo en todo su esplendor. Come en el Valentín y se refugia en una casa

El Ayuntamiento celebró un acto en el Kiosco Alfonso	javier alborés
El Ayuntamiento celebró un acto en el Kiosco Alfonso javier alborés

En su carrera de preestrenos de largometrajes, la ciudad fue ayer testigo de uno que enseña la playa de Razo en todo su esplendor. Come en el Valentín y se refugia en una casa con encanto en la vecina Vilaboa. Allí, mastican su presente “María y los demás”, de la gallega Frida Films, que se deslizó por la alfombra roja del teatro Rosalía después de hacerlo en Donosti y varias muestras, de las que salió airosa, según su directora Nely Reguera.
La cinta pone a bailar a Bárbara Lennie, que se enfrenta a las presiones de su tiempo con un segundo personaje principal, la sociedad, que parece ponerle un despertador a los que llegan a los “treinta y” para que sigan el esquema prefijado: “Ya no solo mujeres, también me han dicho muchos hombres que se sienten identificados con María”. Y es que la batuta aliña la historia con las dudas que rodean a una generación, formada por embajadores con ganas o no de encontrar pareja pero “vas a un ritmo y tú a otro o no te atreves a mejorar tu situación laboral”.
Son personas que aparentemente no cumplen con los cánones, pero que en muchos casos “la presión nos la metemos nosotros mismos” y la intención de Nely no fue otra que la butaca se ría de ciertos clichés, de vestirla de novia y que ellos, los espectadores, se miren al espejo. Entre tanto, asegura que la sociedad avanza, aunque a paso lento: “Está a medias y aunque parece que sí ha cambiado, en realidad no lo ha hecho tanto”. Sostiene que esto “quizá lo vemos más los que tenemos más de 30 y los de 20 piensan: ¡pero qué dices!”.
En lo que le toca y ve, Nely afirma que “parece que no pasa nada si no tienes pareja o hijos, pero sí que pasa. Mira el libro donde salen las madres admitiendo que no son felices en su maternidad. No se ve bien que salgan cosas así y hasta resulta una herejía decirlo”. En su caso, María “está hecha un lío”. Se le murió la madre y el padre está enfermo: “Ella se posiciona como cuidadora y es un pez que se muerde la cola” porque se sitúa en cierta zona de confort y “no se atreve a escribir un libro, cuando tiene que coger y hacerlo y si después te dicen que es malo, no pasa nada”. Sin embargo, la protagonista se escuda en la falta de tiempo para hacer lo que quiere: “Se coloca una armadura que le ahoga y se pierde lo mejor que es vivir la vida”.
El largometraje plantea su crisis y cómo liberarse de toda atadura. La familia, por su parte, está retratada con cariño con esa tía que “te pregunta si tienes novio y arquea la ceja”, una pandilla de amigos que sí siguen el guión, “tienen pareja y empiezan a tener hijos” y un amante que le atranca: “Aquí tampoco es honesta con lo que está viviendo porque no quiere ese tipo de relación, ambos buscan cosas distintas”. Ella no quiere verlo, añade la directora, y él –recién divorciado– está en otra liga, pero “no se trata de sustituir una cosa por otra” y lo importante es centrarse en uno mismo: “En realizar lo que te pida el cuerpo”. Este es la moraleja de la película con sabor atlántico, “que la felicidad está en encontrar el equilibrio conociéndose a uno mismo”.
Nely señala que A Coruña sale muy bonita en travelling: “Aparece poco”. Y es que la mayor parte está rodada en esa casa de Vilaboa con localizaciones en distintas calles que Reguera no quiso desvelar, una tienda de trajes de novia en Arteixo y el local de hostelería con vistas a San Nicolás. En general, dice que la crítica está siendo muy positiva: “Estoy muy contenta con eso, quiero que la gente se ría con los personajes y de ellos mismos” al ver las tonterías que cometen los protagonistas por miedos e inseguridades: “Se producen situaciones de vergüenza ajena y quieres que no lo hagan, pero lo hacen.
Por eso, que hay gente que no se ríe”. El entorno de María (Bárbara Lennie) se llama José Ángel Egido, Rocío León, Pablo Derqui, Vito Sanz, Julián Villagrán, María Vázquez, Aixa Villagrán, Marina Skell, Xulio Abonjo, Miguel de Lira y Ernesto Chao. Los que le pusieron diálogos fueron, además de Reguera, Eduard Sola, Valentina Viso, Roger Sogues y Diego Ameixeiras.
La cinta recibió el Premio Especial del Jurado en el festival Cibra de Toledo y se presentó en el Festival de San Sebastián dentro de la sección de nuevos directores. Es la ópera prima de la que asegura estar atrapada en esa generación de incertidumbre que sortea los prejuicios de la sociedad persiguiendo sus sueños, al margen de lo que esta dicte.
Graduada por la Escac y con un cortometraje en la guantera titulado “Pablo”, con el que obtuvo una Mensión especial del jurado en el Festival de Gijón y el noveno Concurso Iberoamericano de Cortometrajes Versión Española de SGAE, la directora leyó ya titulares con “María y los demás” que destacan el papel de Lennie y apuntan a que dará que hablar y también que reír.

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