Los museos coruñeses se entrenan para evitar sucesos como el de Río

En Bellas Artes, guardan cerca de 4.000 piezas | quintana

Hace una semana, el Museo Nacional de Río de Janeiro se consumió en llamas. No se pudo salvar nada y las conjeturas sobre hasta qué punto el edificio estaba preparado para una catástrofe pusieron también el ojo

Hace una semana, el Museo Nacional de Río de Janeiro se consumió en llamas. No se pudo salvar nada y las conjeturas sobre hasta qué punto el edificio estaba preparado para una catástrofe pusieron también el ojo de mira sobre el patrimonio que está al otro lado del charco y más, en concreto, en la ciudad. Además de un plan de evacuación en caso de que salte la alarma de emergencia, la directora de Bellas Artes, Ángeles Penas, hace hincapié en la formación del cuerpo de seguridad y la prevención con controles que se realizan semanalmente.
Son cuestiones internas, dice, que se revisan de manera continua, “un tema que nos preocupa” y que pone en fila india a las piezas si hay riesgo, cerca de 4.000, ordenadas según su material e importancia. Si tuviera que rescatar solo una, Penas se iría a por las tablas de Rubens, razón por que la se levantó el centro. Pero ya metidos en la colección de arte gallego, la responsable no quiere hacer distinciones. Todos cuentan país con el pincel y en ese sentido, los fondos tienen jerarquías que tampoco desvela por temas de seguridad. La propia naturaleza de las creaciones también les hace adelantar o retrasar puestos porque no es lo mismo que sean de papel que de bronce y en una situación límite total, las de celulosa irían primero.
Para desplazarlas, cuenta Penas, se crearía una cadena humana y se tomarían las mismas medidas de protección que cuando se trasladan de museo con soportes con ruedas o no, según. Como el edificio tiene solo veinte años, la directora cuenta que está preparado para un desastre con múltiples salidas fáciles y bajo un plan que fijan la Xunta y el Ministerio de Cultura en común.
Un estudio preventivo debe tener en cuenta la estructura del bloque, las condiciones de cada obra de arte y los factores técnicos y humanos.
En otro de los puntos con mayor proyección artística, el MAC, disponen de un centro de control informatizado y operativo las 24 horas, de tal manera que si sucede algo los profesionales saben de memoria los pasos a seguir para trasladar a las personas a un lugar seguro y continuar con los elementos expuestos. El museo de Naturgy emite en bucle vídeos de un procedimiento que ensayan cada poco y que tiene una respuesta rápida para controlar la incidencia antes de que sea demasiado tarde como lo de Brasil. l