miércoles 28/10/20

Las multas a menores por consumir alcohol aumentan un 125% en un año

Durante el año pasado se impusieron 79 sanciones a menores por consumo de alcohol, lo que supone un 125% más que en 2016. En julio se puso en marcha un programa municipal de sustitución de multas

La concejala Silvia Cameán hizo balance de los primeros meses del programa “Non pases un mal trago”
La concejala Silvia Cameán hizo balance de los primeros meses del programa “Non pases un mal trago”

Durante el año pasado se impusieron 79 sanciones a menores por consumo de alcohol, lo que supone un 125% más que en 2016. En julio se puso en marcha un programa municipal de sustitución de multas por asistencia a cursos educativos y desde entonces casi todos los sancionados se acogieron a esta opción.
En la ciudad se registraron durante 2017 hasta 79 sanciones a menores por consumo de alcohol, mientras que el año anterior habían sido 35, por lo que el aumento fue de más del doble.
La mayoría de estas multas son impuestas por la Policía Autonómica, aunque en alguna ocasión también lo hace la Policía Local. El coste de las sanciones oscila entre los 200 y los 300 euros, según explicó la concejala de Justicia Social, Silvia Cameán. Además, detalló que la mayoría de los casos hacen referencia al consumo en la vía pública, aunque también se registraron otras circunstancias que no fueron pormenorizadas.

“Mal trago”
Hasta el pasado verano tanto los jóvenes que eran objeto de estas multas como sus familias no tenían otra opción que hacer frente al desembolso de la cuantía estipulada. Sin embargo, a finales de julio se puso en marcha “Non pases por un mal trago”.
Se trata de un programa psicoeducativo en el que los menores pueden sustituir la multa económica por la asistencia a un curso. Desde su puesta en marcha y hasta la conclusión del año fueron 27 los jóvenes que se decantaron por esta alternativa, “case o 100%” de aquellos que fueron sancionados, dijo Cameán.
La concejala explicó que el 60% de los casos hicieron referencia a chicos y el resto a chicas. Además, expuso que la mayoría tenían 16 o más años.
De los 27 menores que permutaron la sanción económica por la asistencia a los cursos, una decena ya completaron las jornadas de formación.
Estos jóvenes acudieron en dos fases, cada una con un grupo con cinco integrantes y formada en función de criterios de edad y de nivel de formación. Los menores tuvieron que completar diez horas de educación, que se distribuyeron entre sesiones individuales y otras en conjunto.
En estas últimas se abordan asuntos como la normativa relacionada con el consumo de alcohol entre menores, las implicaciones legales que puede tener, la publicidad de bebidas alcohólicas dirigidas a este sector de la población, los efectos de su ingesta o las alternativas de ocio.
Cameán aseguró que el grado de satisfacción entre los jóvenes asistentes y sus familias fue “alto”, misma calificación que para el nivel de asistencia.

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