sábado 29.02.2020

La mesa municipal de Movilidad declarará la zona 30 para toda la ciudad la próxima semana

Solo en las calles  de doble sentido, como las rondas, se podrá seguir circulando a 50 kilómetros por hora
Los Rosales es una zona 30 desde hace más de cinco años | aec
Los Rosales es una zona 30 desde hace más de cinco años | aec

Toda la ciudad de A Coruña se convertirá en zona 30. No es una sorpresa, porque se trata de un proyecto acariciado por las anteriores administraciones, que dieron pasos en uno y otro sentido, relajando el tráfico en barrios como Los Rosales y Os Mallos. Es más, la intención declarada de la Dirección General de Tráfico (DGT) planea modificar la normativa (que probablemente saldrá este año) para que el casco urbano de todas las ciudades sea Zona 30 por defecto. Aún así, el concejal de Movilidad, Juan Díaz Villoslada, anunció ayer que A Coruña piensa adelantarse al anuncio de la DGT y reducir el límite de velocidad en general. Es más, en las calles peatonales el límite será de 20 e incluso de diez kilómetros por hora. Sin embargo, esto solo afecta a las vías de un solo sentido, así que las rondas y avenidas se podrá seguir circulando a 50 kilómetros por hora.

A Coruña será declarada como “ciudad 30” en la próxima mesa de Movilidad, que está programada para el día 29. “Lo que queremos es buscar el apoyo de todos los sectores públicos y sociales representados en la mesa”, explicó ayer Villoslada.

La medida tiene un carácter ambiental pero también de seguridad vial, porque reducirá 
los siniestros

Hay datos de la OMS y otros organismos públicos que indican cómo la reducción de velocidad a 30 reduce claramente la siniestralidad, así como las emisiones de dióxido de carbono, señaló Villoslada. En la misma semana en la que el Gobierno ha declarado la emergencia climática, esta medida adquiere un importante carácter medioambiental, más que de seguridad vial.

Carril bus

No es la única medida importante que tienen que votar en la mesa de Movilidad de este mes. Porque será allí cuando se den a conocer los cambios planeados por el Gobierno local sobre el transporte público, especialmente en lo que se refiere el carril bus. Villoslada aseguró ayer que no se instalarán barreras para segregar el carril bus del resto de tráfico, en línea con las llamadas “aletas de tiburón” que instauró el bipartito de Javier Losada. Su idea se parece más a la que implantó el Gobierno del popular Carlos Negreira, una Vía Prioritaria Vigilada (VPV) controlada por cámaras que sancionan a los infractores.

La plataforma para el bus no tendrá barreras, sino que seguirá el modelo de la que ya existe actualmente

Estos nuevos carriles se instalarán en la ronda de Outeiro, y Juan Flórez y se intentará minimizar el impacto del bus en la plaza de Ourense, que se halla saturada. En cuanto a San Andrés, se trata de un caso distinto porque se va a convertir en un boulevar que tendrá una plataforma única.

Una ciudad para el peatón

Villoslada insiste en los planteamientos de humanización y peatonalización que dominan la política de movilidad actual en el municipio: “Estamos trabajando para crear una ronda peatonal que vaya desde San Diego hasta el parque de Agra”.

Esta ronda, junto con otras iniciativas y actuaciones, como extender el modelo de La Marina hasta la plaza de Mina son algunos de los planes de trabajo que piensan presentar en la mesa y que supondrán un cambio en la ciudad para este mandato. De esta manera, se sigue la estela de otras ciudades que tienen un compromiso importante, el de incorporarse a la “red de ciudades que caminan”.

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