martes 20/10/20

Uno de los máximos referentes del modernismo coruñés está en la plaza de Lugo

La arquitectura herculina es muy rica en todo tipo de manifestaciones artísticas. Una de las casas más famosas de la ciudad, de estilo modernista con un toque rococó, se encuentra ubicada en una de las plazas más nombradas de A Coruña, “el Campo de Carballo”, concretamente en el número 13.

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La arquitectura modernista se funde con el entramado coruñés | MÓNICA ARCAY

La Casa Arambillet es una de las más fotografiadas de la ciudad coruñesa y se encuentra ubicada en la plaza de Lugo 13. No hay turista que nos visite que no saque su instantánea como perenne recuerdo de su estancia en esta plaza coruñesa, en donde se halla el mercado levantado por las testamentarias del gran prócer coruñés Eusebio da Guarda González.

El primer proyecto para edificar este espacio para viviendas  se realiza en diciembre de 1904, cuyo solar se encuentra enclavado en la octava manzana de la primera zona del Ensanche de la ciudad, más conocido por el Campo de Carballo. Linda al este con dicha plaza; al sur, con la casa número 12; al norte, con la número 1 de la calle Betanzos y al oeste, con terrenos de labradío. Su fachada mide 8,60 metros y tiene 80 de fondo, comprendiendo una extensión de 255m2, de los cuales 77,40 se destinan a patio. La casa ocupará 21 metros de fondo y 180,60 de extensión en la  planta baja, la que se destinará a almacén o tienda. Siendo de 23 metros de fondo y 187,80 de extensión, incluyendo los vuelos de las galerías posteriores en cada uno de los pisos (1°, 2° y 3°). El ático tiene 15,25 metros de fondo y 135,15 de extensión. Dicho ático o sotabanco se retira 3,75 metros de la fachada. Todos los pisos, aprovechando la altura de las cubiertas, dispondrán de desvanes y buhardillas no habitables. 

Las medianas son de fábrica de mampostería. De la misma clase serán los muros de la fachada, decorados con cemento Pórtland, excepto el primer cuerpo de la planta principal. El zócalo, pilastras y marcaciones de las puertas serán de sillería; los antepechos de los balcones del primer y segundo piso serán de hierro, como el de la azotea del cuarto piso, mientras que los miradores de la fachada principal y la galería de la posterior, de madera. 

Los suelos de los pisos serán entramados de madera sobre vigas del mismo material, siendo estas últimas de acero en parte del suelo del primer piso. Sin embargo, la armadura de la cubierta será de teja plana. Los tabiques de la visión interior, de ladrillo y barrotillo, serán sencillos o dobles, según el lugar que ocupen en el plano los cielos rasos de barrotillo y la construcción, en general, será del sistema usual de la población. El patio interior va abierto, en su parte alta, con cristalera, dejando en la claraboya espacio para la ventilación.

Esta es la distribución que se refleja en el proyecto redactado el 21 de diciembre de 1904 por el arquitecto Julio Galán, cuya casa pretendía edificar Tomás Pérez Luengo. Más tarde, en 1912, se hace un nuevo proyecto de dicha casa con nueva planta, siendo su propietaria Jerónima Arambillet Dizpúrua, viuda de Zaragüeta, quien pretende levantarla, constando el edificio de planta baja y cuatro pisos superiores. Las alturas de los cuerpos se sujetan a las de las casas contiguas y el vuelo de la repisa de la galería es de 0,60 metros sobre el zócalo, al igual que el de los balcones. La superficie de cada uno de los pisos será igual para todos, 23 metros por 8,60, incluyendo la galería posterior.

Tanto el patio interior como la caja de la escalera se recubrirá, en gran parte, con vidrio, asegurando la renovación del aire por el dicho patio. Además de una persiana de zinc, colocada en todo su perímetro peraltado sobre la cubierta. Se empleará en la construcción mampostería sobre hormigón en cimientos; mampostería ordinaria en muros; sillería en escalera, zócalo y parte del primer cuerpo de la fachada; fábrica mixta de mampostería y ladrillo en la fachada principal; ladrillo en tabicón en planta baja; hierro fundido en columnas; forjado en balcones; laminado en vigas y viguetas de pisos; forjados de bovedillas; entarimados de pino tea; ladrillo en tabiques y cielo raso y teja plana en la cubierta.

Así se hace constar en la memoria del arquitecto Antonio López Hernández, redactado el 14 de mayo de 1912. Para el 1 de octubre de 1914, Andrés Reboredo Blanco, en nombre de la viuda de Zaragüeta, envió un escrito a la alcaldía, a fin de variar la fachada principal de la casa, que consistía en hacer la galería de rasilla armada y piedra artificial, sin variar los vuelos autorizados, ni la distribución general. El alcalde accidental de la ciudad, Gerardo Abad Conde, certificó el día 2 de septiembre de 1915, que habiendo manifestado la interesada que terminó las obras, se acuerda señalar el viernes 3, a las 16.00 horas, para proceder al reconocimiento de las mismas, nombrando a los vocales de la Comisión del Ensanche, señores Piñeiro y Caridad, así como al inspector municipal de Sanidad. Al día siguiente se lleva a efecto lo dicho y la obra se ajusta a las condiciones de la licencia. Para el 4 de octubre, de ese mismo año, se acuerda autorizar a la interesada a destinar para vivienda la casa número 13 de la vía de la Plaza de Lugo, cuya firma es del, también, alcalde accidental Santiago Casares Quiroga.

En esa última reforma de la fachada, se cambia el proyecto de la galería de madera, por el de rasilla. De este modo se conforma la originalidad que podemos observar, actualmente, en la fachada y sus características de edificio modernista, tipo rococó; posiblemente, a gusto de la propietaria, Jerónima Arambillet. Hoy en día es un edificio protegido por las ordenanzas municipales, el más admirado por todos los paseantes y uno de los más emblemáticos de la ciudad.

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