viernes 18.10.2019

Más de 300 de escolares aprenden sobre prevención en María Pita

Cómo apagar un fuego o cómo moverse por una casa llena de humo son algunas de las lecciones
Los niños también pudieron subirse a los camiones de Bomberos | patricia g. fraga
Los niños también pudieron subirse a los camiones de Bomberos | patricia g. fraga

Los niños suelen ser más imprudentes que los adultos pero ayer aprendieron de primera mano las precauciones a adoptar cuando realmente son importantes, como es en caso de incendio y de la mano de los mayores expertos en el tema, los bomberos. También reciben a adultos pero las mañanas son para las escolares. Se espera que cientos de ellos visiten la instalación entre hoy, el lunes y el martes, cuando terminará esta edición de la Semana de la Prevención.

Todos tenían que pasar por cuatro estaciones: una en la que los bomberos les enseñaban el equipo que utilizan en las emergencias, otra de cómo realizar Reanimación Cardiopulmonar (RCP), la bandeja, una especie de fogón que se apaga con un extintor, y la casa de los humos. En realidad, los niños, de seis años de edad, no podían manejar el extintor, así que tuvo que hacerlo su profesora que, a fin de cuentas, es la que tiene que actuar en estos casos.

Además, los más pequeños estaban interesados sobre todo en la casa de los humos, una estructura hinchable que tenía cierto parecido con una atracción de feria, y llena de humo, para que los niños aprendan a guiarse en una situación de incendio, a oscuras y llena de humo. “A los niños les encanta porque por dentro es una especie de laberinto”, señala un bombero. Avanzar a tientas, siguiendo la pared, a los pequeños les parece muy divertido. Para evitar problemas con posibles asmáticos, el humo es inofensivo, del mismo tipo del que se emplea en las discotecas.

También se instalará una tirolina abierta al público para aquellos que sean los suficientemente valientes como para desafiar el vértigo.

Exposición

Los adultos, en cambio, preferían visitar los camiones que se exhibían, desde los últimos vehículos comprados a los primeros, que ya tienen casi un siglo de historia a las espaldas. Todos del mismo rojo brillante que se asocia inmediatamente a los Bomberos y que atrajo a los turistas que acababan de desembarcar del crucero atracado en el puerto y que se dedicaron a sacarse selfis posando junto a los camiones.

Y junto al rojo, se encontraba el blanco de las carpas donde se exhibía una exposición fotográfica que relataba la historia de los Bomberos que se inició hace 230 años, con algunas fotos de intervenciones memorables, como el incendio que tuvo lugar en 1978 en el pazo de Meirás o una foto comparando una dotación de Bomberos de 1958 con otra del año pasado, sesenta años de diferencia que permiten comprobar las diferencias en el equipo y los vehículos en ese tiempo

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