viernes 19.07.2019

Marina Castaño queda absuelta de malversar fondos de la Fundación Cela

La Audiencia cree que no hay indicios suficientes que acrediten que el despido del gerente fue simulado

La viuda de Camilo José Cela, Marina Castaño, y el exgerente de la Fundación Cela, Tomás Cavanna | aec
La viuda de Camilo José Cela, Marina Castaño, y el exgerente de la Fundación Cela, Tomás Cavanna | aec

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña ha absuelto del delito de malversación de caudales públicos a la expresidenta de la Fundación Camilo José Cela, Marina Castaño; al exconselleiro de Manuel Fraga y expatrono de la entidad, Dositeo Rodríguez, y a su hija, Covadonga Rodríguez –que sustituyó al gerente en esa función y ejercía de subdirectora–, así como al exdirector gerente Tomás Cavanna, cuyo despido dio lugar al proceso penal.

Las acusaciones sostuvieron que los sospechosos fingieron el despido del director gerente de la Fundación en 2010, por el que cobró una indemnización de 150.000 euros.

“Los indicios no son suficientes para inferir con certeza, más allá de toda duda razonable, que el despido fue una simulación. Esto es, que tal despido no existió, que todo fue consecuencia de un acuerdo o connivencia entre los acusados para dar al director gerente un dinero sin que hubiese razón para ello, puesto que tenía la intención de marcharse voluntariamente de la Fundación”, argumenta el tribunal.

Los jueces, informó el Tribunal Superior de Xustiza (TSXG), inciden en que la interpretación conjunta de los indicios “no permite considerar que la única inferencia posible sea la existencia de un despido simulado”.

Al respecto, consideran que esa interpretación “hace plausible una alternativa, un despido real con pago de una indemnización de 150.000 euros con la que estuvieron conformes el Patronato y la Xunta”.

La Audiencia recuerda que para absolver a los acusados “no es necesario afirmar que el gerente nunca tuvo intención de irse y fue despedido contra su voluntad”, sino que es suficiente “con que esa alternativa exista y sea plausible, que lo es, al menos tanto como la de las acusaciones”.

Fondos privados

“La tesis de la simulación que mantienen las acusaciones es una entre las varias que cabe inferir de los indicios y del resultado de la prueba. Ni siquiera es la más plausible. Por eso no se puede declarar probada la existencia de la simulación, hecho nuclear del que las acusaciones hacían depender la existencia del delito”, señalan los magistrados en el fallo, que concluyen que, en consecuencia, “los acusados deben ser absueltos del delito por el que fueron acusados”.

Asimismo, consideran que los fondos con los que se pagó la indemnización eran “públicos en su origen”, pero privados en el momento en que se entregaron porque se integraron en el patrimonio de la Fundación, por lo que “no podían ser objeto del delito de malversación”.

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