• Sábado, 22 de Septiembre de 2018

María Mayán | “Las empresas podrían ayudar a crear otra sede para el Inibic”

Hace varios años la profesional del Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (Inibic), María Mayán, regresó del extranjero para que la ciencia avanzase desde casa

María Mayán | “Las empresas podrían ayudar a crear otra sede para el Inibic”
María Mayán participó en un simposio internacional celebrado esta semana en el Rectorado | quintana
María Mayán participó en un simposio internacional celebrado esta semana en el Rectorado | quintana

Hace varios años la profesional del Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (Inibic), María Mayán, regresó del extranjero para que la ciencia avanzase desde casa y esta misma semana explicó algunos de esos pasos que se han dado en un simposio internacional celebrado en el Rectorado. En las jornadas promovidas por el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Fundación Ramón Areces y la Universidad, la ponente disertó sobre el “Control de la senescencia celular en cáncer y en regeneración tisular: Hacia el elixir de la juventud” y dejó bien claro que estos estudios tienen una aplicación futura real en la medicina. Asimismo, insistió en que si se confía en el trabajo de los expertos patrios brindarán la posibilidad de llegar a la vejez con un estado de salud mejor. Eso sí, siempre y cuando incluso el tejido empresarial se implique en el desarrollo del Inibic.
El equipo en el que está integrada Mayán está centrado en el estudio de las células senescentes y aquellas que se consigue que vuelvan a un estado “más inmaduro” para regenerar ciertos tejidos. En general, esta dinámica puede ser positiva pero la investigadora avisa de que si se acumulan muchas células senescentes (en pleno envejecimiento) puede producirse un efecto contrario al deseado y “dar lugar a enfermedades asociadas a la edad como, por ejemplo, la artrosis”. En lo que al cáncer se refiere  indica que “se cree que los nevus son células senescentes” de tal manera que la clave para el tratamiento está en dar con “moléculas que las maten para proteger de un potencial riesgo” en casos como el de algunos tipos de melanoma. 
Aunque es difícil comprender el grueso del estudio al que dedican su tiempo parte de los profesionales del Inibic –que en estos momentos cuenta con una plantilla de “unas 200 personas”–, lo cierto es que en el futuro arrojará buenos resultados para su aplicación normalizada en la sanidad. 

De molécula a medicamento
“En nuestro equipo trabajamos con muestras de pacientes y muestras celulares y estudiamos mecanismos en los que están implicadas proteínas para ver cómo modularlas” porque detrás de ello hay tratamientos “potenciales” para dolencias como la artrosis. “Hay moléculas que podremos utilizar como medicamento porque las sintetizaremos de forma que sean lo suficientemente estables para ejercer su función” en las personas, aclara. 
Al preguntarle sobre si este camino lleva a la atención médica personalizada, Mayán lo tiene claro: “El futuro es la personalización de los tratamientos dependiendo de los cambios que presente alguien en una determinada patología respecto a otros pacientes”. De lo que se trata es de “buscar diferencias” para desarrollar fármacos o tratamientos específicos. Para estas cuestiones ya suman otros esfuerzos y trabajan en conexión con profesionales de otros campos.
En lo que no confía tanto es en el elixir de la eterna juventud si alguien lo interpreta como un modo de ser inmortales. Ve muy lejana esa posibilidad pero tiene claro que “investigando en estos mecanismos de senescencia, regeneración y reprogramación celular seguramente desarrollemos moléculas que permitan que nuestros tejidos no envejezcan tan rápido y seguramente podamos vivir y llegar a la vejez mejor”. Aún siendo una visionaria en la ciencia, lo que tiene claro Mayán es que todos los avances pasan porque se valore el trabajo de los investigadores que, al menos en Galicia, no sienten reconocida su labor. “Hay que hacerle entrar a nuestros políticos por los ojos que la ciencia es importante y es importante que se haga aquí, en A Coruña, porque cuando alguien se beneficia de un estudio clínico en Estados Unidos podría estar haciéndolo en la ciudad” si hubiese mayor inversión. 
Aprovecha para hacer una llamada a la Xunta y al Sergas pero también al “tejido empresarial que puede ayudar a crear unas nuevas infraestructuras para el Inibic”. La científica avisa de que se sienten apiñados en la sede actual del Materno y destaca que los centros de Santiago y Vigo son más avanzados.