domingo 20.10.2019

La Marea cierra el mandato con un retraso de catorce días en el plazo legal de pago de facturas

La media de todo el periodo estuvo en las 33,63 jornadas, aunque la mayoría de los meses fue mayor

La Marea cierra el mandato con un retraso de catorce días en el plazo legal de pago de facturas

El Gobierno local del PSOE ha recogido una herencia de Marea Atlántica respecto al plazo medio del pago de las facturas a los proveedores que resultará difícil de remontar. La media del mandato se situó en las 33,63 jornadas, entrando casi en el plazo que marca la ley para las administraciones públicas, si bien el último mes que el partido pasó en María Pita la cifra se elevó hasta los 44,31 días. La diferencia con otras ciudades como Vigo o Lugo ha resultado abismal, si bien es cierto que hay municipios gallegos que tienen que hacer públicos sus balances de cuentas que están peores como puede ser Ourense.

Con los datos de junio aún por conocer, el equipo de Gobierno de la Marea dejó a las empresas que le dan algún tipo de servicio o apoyo en distintos campos sin cobrar durante 44,31 días, más de 14 por encima de lo que indica el Ministerio de Hacienda como un tiempo razonable.

Entre enero y mayo solo cumplió su obligación al inicio del ejercicio y apurando al máximo el plazo disponible, al abonar las facturas en 27,87 jornadas cuando el máximo está situado en 30.  El incumplimiento ha sido una constante en el último mandato municipal y al PSOE le queda la responsabilidad de mejorar estas estadísticas. De 48 meses, la corporación que presidía Xulio Ferreiro estuvo un 60% de ese período de referencia fuera de los límites establecidos.

Descompensación

En junio de 2018 se alcanzó el mayor tiempo con deudas pendientes (57,27 días), lo que en la práctica supuso casi duplicar el límite legal. El mejor momento fue en enero de 2017, cuando los empresarios lograron cobran en menos de cuatro días de media.

Si bien es cierto que la media de los cuatro años que ocuparon en sillón de mando fue de 33,63 jornadas de espera, lo que no dista tanto de lo establecido, esto se consiguió porque en los meses en los que se pagó en tiempo y forma el trámite se hizo con bastante rapidez –salvo algunas excepciones, en las que se llegó muy justo a los 30 días– pero la realidad es que las barreras de la treintena se superaron con creces la mayor parte del tiempo. En abril, por ejemplo, pagaron en 44,31 días mientras que Vigo lo hizo en 9,77 y Lugo en 10,81.

Tanto es así que en 2018 el Gobierno local saliente no pudo invertir 15 millones del superávit a inversiones dado que incumplió el indicador durante ocho meses seguidos, algo que de alguna manera penalizó el Ministerio de Hacienda puesto que el resto de parámetros para el aprovechamiento de los fondos se cumplían.

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