jueves 22.08.2019

La Marea aparca su ambicioso plan para reurbanizar cinco zonas de la Ciudad Vieja tras la peatonalización

El caso más curioso es el de Cortaduría, cuyo proyecto no volvió a Patrimonio, que pidió varias correcciones en 2017

La reforma de la calle de Cortaduría estaba estimada para cuatro meses | javier alborés
La reforma de la calle de Cortaduría estaba estimada para cuatro meses | javier alborés

El Gobierno local de la Marea parece haber abandonado sus proyectos de rehabilitación para la Ciudad Vieja a pesar de que todavía le queda algo más de un mes de mandato. En una reciente reunión de la mesa de seguimiento de la evolución del barrio, se comunicó que la intención es únicamente seguir adelante con la reforma de la calle de Nuestra Señora del Rosario, pero después de la cita con las urnas, por lo que cabe la posibilidad de que el proyecto aprobado por la Xunta hace meses nunca vea la luz. No obstante, el caso más preocupante es el de Cortaduría, pues la Dirección Xeral de Patrimonio espera una respuesta del Ayuntamiento a su petición de modificar varias cuestiones del plan de obra desde finales de 2017. 

Las concejalías de Regeneración Urbana y Movilidad Sostenible aparcan los planes para dar un cambio de aspecto a cinco zonas del casco histórico cuyo deterioro quedó a la vista de todos con la peatonalización. Según ha podido saber este diario, en una reciente reunión con distintos actores del barrio se les explicó que a pesar de contar con el visto bueno –con advertencias– a los proyectos de Nuestra Señora del Rosario y de Damas, antes del 26 de mayo no se avanzará nada. 

De esta manera se cumpliría una demanda de los comerciantes, que habían pedido que los trabajos de campo comenzasen una vez pasado el verano, pero lo cierto es que ni siquiera existe un compromiso para avanzar después de manera inmediata en los dos frentes. 

Muchas incógnitas
Los ediles Xiao Varela y Daniel Díaz Grandío les comunicaron que, en principio, solo abordarían la reforma de Nuestra Señora del Rosario, pero ese plan queda en el aire porque depende de lo que ocurra en las elecciones municipales, ya que no hay contratos firmados. En el caso de llegar otro Gobierno local las promesas de la Marea quedarían en el cajón. 

También se iba a actuar en una segunda parte de A Maestranza y detrás de la Fundación Luis Seoane, según anunció el pasado octubre Varela, si bien a estas alturas de mandato no ha habido novedades. Si las hubo de Damas, que pasó el corte de la Dirección Xeral de Patrimonio –a pesar de que el concejal había asegurado en un principio que no dependían de este organismo– pero quizá la inversión necesaria, que se estimó en 1.580.000 euros, haya hecho que el Ejecutivo municipal se repiense las actuaciones. 

No obstante, la situación más insólita es la de Cortaduría, ya que la rehabilitación es relativamente asequible (314.760 euros para la licitación y cuatro meses de tareas) y el plan de obras se remitió a la Xunta en agosto de 2017, aunque el responsable de Regeneración Urbana también había dicho que no era necesario ese permiso. 

La comisión territorial de Patrimonio acordó el 4 de octubre de aquel año informar de manera favorable el cambio de cautelas arqueológicas para los sondeos previos pero fue desfavorable para “as obras solicitadas, debéndose completar e corrixir o proxecto”, según unas pautas que se incluyeron en un informe. 

Por ejemplo, se pidió la retirada de los “cantos rodados” del plan, también rechazados por los propios vecinos, que se contabilizaran las losas existentes, que se incluyesen unas farolas adecuadas para instalarse en un conjunto arquitectónico histórico y que se negociase con las empresas de servicios la inclusión de nuevas canalizaciones en los trabajos. No obstante, no volvió a haber respuesta desde María Pita.

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