jueves 04.06.2020

Las máquinas devoran los primeros vanos del viaducto de la ronda de Nelle

Una avería en uno de los aparatos impidió continuar los trabajos de demolición a ultima hora de la tarde
La demolición comenzó desde las diez de la mañana, pero los vanos no comenzaron a desaparecer hasta la una de la tarde | pedro puig
La demolición comenzó desde las diez de la mañana, pero los vanos no comenzaron a desaparecer hasta la una de la tarde | pedro puig

Poco a poco, las máquinas hicieron su trabajo, picando la plataforma del viaducto de la ronda de Nelle hasta que quedó cada vez menos. Ya por la mañana, las excavadoras habían estado levantado el asfalto que cubría el viaducto, hasta dejar la estructura al descubierto. Toneladas y toneladas de material que fueron retiradas para dejar paso a las palas  que comenzaron a picar como si fuera carcoma el metal y el cemento, ante la atenta mirada de los vecinos que lo observaban todo desde las ventanas. 

En total fueron tres de los cinco vanos de hormigón armado los que un día sostuvieron la plataforma de asfalto y que tuvieron que eliminar. El primero en caer fue el más grande, el vano cuatro, de veinte metros de longitud. El siguiente fue el 5, de 12,75 metros. Después le tocó el turno al tres, dejando dos vanos todavía. Sin embargo, una avería en una de las máquinas a última hora de la tarde obligó a detener la demolición antes de que finalizara esta fase. 

Los trabajos continuarán obligando a mantener cerrada al tránsito la avenida de Finistere hasta el miércoles, quedando vallados los estribos donde se apoyan los dos vados restantes y los muros. A partir del miércoles, y hasta el 5 de marzo, se pondrá en marcha la fase tres, en la que se destruirán los vestigios del viaducto. El buen tiempo contribuyó a que la obra se desarrolle según lo previsto. Tal y como esperaban las autoridades, apenas se produjeron afecciones al tráfico, a pesar de que los trabajos obligaron a cortar el cruce, porque la obra se programó para que coincidiera con los carnavales. 

Desde 1978 
El viaducto de la ronda de Nelle está en funcionamiento desde 1978 y ya desde un primer momento hubo protestas vecinales en contra de la estructura por las molestias que provoca el ruido del tráfico en las viviendas cercanas., pero en ese momento las demandas de la circulación lo hacían necesario. El derribo fue posible ahora debido a la intensidad media de tráfico en este tramo de la ronda de Nelle, que desde 2003 se redujo en un 40% en sentido Riazor, tras abrirse la Tercera Ronda.

El Gobierno preveía un invertir  1,2 millones de euros pero finalmente fueron 893.000, de los que solo el 40% se dedica a la demolición en sí. El resto se empleará en reurbanizar el cruce porque la estructura que está desapareciendo a golpe de pala de retroexcavadora dejará paso a un proyecto de humanización, en el que la ronda de Nelle se acercará más a la idea de un bulevar que al de una vía rápida por al que los coches podían circular con facilidad. 

Por ejemplo el Ayuntamiento descartó una rotonda por ser demasiado pequeña para los autobuses y colocará unos simples semáforos. Además, ya no será posible girar hacia la izquierda para tomar la avenida de Finisterre cuando se circule por la ronda de Nelle, sino que habrá que desviarse por Vista Alegre o Vila de Cee, dependiendo del sentido de la circulación en que se viaje.

Todas las intersecciones de estas dos calles contarán con pasos de peatones y además se creará un carril bici en dirección hacia el parque de Santa Margarita, al que se unirá una estación de Bici-Coruña. 

Se mantendrán los cuatro carriles al tratarse de una de las principales vías de la ciudad, con una Intensidad Media Diaria (IMD) de 14.000 vehículos, aunque se ensancharán las aceras, lo que implicará la desaparición de plazas de aparcamiento en una zona en la que ya hay muy pocas. Por último, en el proyecto se contempla la plantación de 25 árboles.

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