miércoles 30/9/20

Os Mallos alberga más de veinte inmuebles en estado de abandono

Algunos generan molestias por las caídas de cascotes o cristales o porque se convierten en el hogar de alimañas 

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Los edificios de cinco plantas, con cuarenta o más años de edad, son la seña de identidad del barrio | patricia g. fraga

El pasado domingo, los bomberos tuvieron que acudir al número cinco de la calle Asturias, en el corazón de Os Mallos, ante el aviso de la Policía Local de que se había desprendido material de la fachada de un edificio abandonado. No es inusual: Os Mallos fue en su día un barrio de crecimiento rápido, construido entre los años sesenta y setenta, y muchos de sus edificios se hallan en un estado degradado. El proyecto Empty Coruña estima en cerca de 24 el número de inmuebles abandonados que se acumulan en la zona.  

La presidenta de la asociación de vecinos, Aida Antón, reconoció que existen varios edificios en mal estado desperdigados por su barrio, desde la calle de Ángel Senra, a la de San Vicente, todos de la misma época con las mismas características: de unos cinco pisos, sin ascensor ni garaje. “Algunas familias llevan viviendo allí desde siempre, pero algunos han muerto y sus hijos se han ido a vivir a otra parte”, explica Antón. El envejecimiento de la población es un problema, sobre todo por la falta de ascensor. “Se han hecho reformas (subvencionadas), y ahora hay edificios que cuentan con él, pero hay otros que no se puede instalar porque el hueco de las escaleras está medido al milímetro. Es imposible”, reconoce la representante vecinal.

El relevo lo toma la población inmigrante, que cada vez tiene más peso en el entorno de los Nuevos Juzgados. Acude atraída por los precios moderados en una ciudad en la que el alquiler no ha dejado de subir en los últimos años. Los pisos sin reformar se convierten así en una opción más económica y ya hay comunidades enteras de origen inmigrante.    

Incidencias 
Pero los edificios vacíos constituyen un problema. No solo porque son una señal clara de abandono del bario, sino también porque pueden llegar a suponer un peligro para los transeúntes, que denuncian caídas de cristales desde las viejas ventanas de guillotina, o cemento de los rebordes tan característicos de esta clase de edificios. O que en estos inmuebles aniden palomares enteros.
Los inmuebles abandonados y muy deteriorados no son un problema propio de Os Mallos. En toda la ciudad existen unos 1.300 “elementos vacíos”, según la terminología de Empty Coruña. Eso incluye no solo edificios vacíos, sino también solares o inmuebles a medio construir tras el estallido de la burbuja inmobiliaria. 

Pero esa zona de Os Mallos, entre la avenida del mismo nombre y las rondas, alberga una gran cantidad de edificios de los años sesenta. En otras partes del barrio se está construyendo, e incluso se reforman, pero faltan habitantes. La asociación trató de atraer estudiantes universitarios, pero no contó con suficiente apoyo por parte del Gobierno local.

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