viernes 23/10/20

Luis García | “La palabra ‘éxito’ implica riqueza pero para el emprendedor es que pueda vivir de su iniciativa”

Luis García Deber (A Coruña, 1967) estudió ciencias empresariales pero el mundo de la docencia fue el que le acercó a la Fundación Ronsell, al que se incorporó en el 2004 como profesor, vocación que heredó de su padre

Luis García Deber, en las instalaciones de Ronsel | jesús lp
Luis García Deber, en las instalaciones de Ronsel | jesús lp

Luis García Deber (A Coruña, 1967) estudió ciencias empresariales pero el mundo de la docencia fue el que le acercó a la Fundación Ronsell, al que se incorporó en el 2004 como profesor, vocación que heredó de su padre, propietario de la academia Juan Flórez. Desde el 2008 ocupa su actual cargo del director. García también es desde abril de este año presidente de la Fundación Youth Business Spain, integrada en la red internacional Youth Business International. Desde su sede de la calle Hospital ayuda de forma gratuita a todos los que quieren introducirse en el mercado de trabajo. Ofrecen orientación laboral, intermediación (contactos con empresas), gestión de ofertas y casación con demandantes de empleo y lo más importante: el autoempleo .

O sea, emprender.
Emprender es más una actitud, y autoemplearse es la forma más natural de dar un primer paso en ese emprendimiento.

Emprender es una palabra que se ha vuelto muy corriente desde la crisis.
Sí es verdad que la crisis ha acelerado las cosas, pero ya había cosas que estaban sucediendo.

¿Como qué?
Ya había precariedad en el mercado y las costumbres. Todavía no tenemos una educación o una cultura arraigada de que puedo trabajar para una empresa en un proyecto y para otra empresa en otro. Ser asalariado nos influye: buscamos la estabilidad, estar tranquilos, tener seguridad. Pero el mercado laboral no lo ofrece.

¿Se está emprendiendo más?
Se está emprendiendo más pero porque la crisis nos ha hecho: uno, más colaborativos; dos, aprovechar más los recursos y tres, buscar una salida laboral para perfiles que por la edad, tienen difícil encontrar el trabajo al que aspiran.

Y ustedes ayudan a los aspirantes a ser emprendedores.
No decimos “ayuda”. No nos gusta. Nosotros preferimos el término “acompañamiento”: aconsejar cómo ponerse en valor para el mercado laboral.

¿Cuál es la clave del éxito?
En nuestra sociedad, la palabra “éxito” implica acumulación de riqueza, pero eso no tiene nada que ver con el emprendedor. Ya es un éxito que esa persona pueda vivir de su iniciativa.

También se emprende porque no hay más remedio.
Evidentemente pero, sea como sea, emprender hay que hacerlo con conciencia, midiendo los riesgos, porque si no, a lo mejor te entierras para siempre. Nosotros les acompañamos en ese análisis, que tengan toda la información para que tomen su decisión. No simplemente porque no tengan otra salida.

¿Cuál es entonces la clave?
Todos queremos tener la fórmula 10, pero para mí lo más importante es el equipo. La idea es importante, pero el mundo está lleno de buenas ideas y todo aquel que no la cuenta, la deja en un cajón.

Pero ¿un autónomo no está solo?
Tú eres el equipo. Como autónomo, tienes que poner varios gorros: ahora soy gestor, ahora soy trabajador, ahora soy contable... Pero existe una tendencia creciente a emprender en equipo. Los emprendedores se unen: “Conozcámonos, veamos como son nuestras competencias, unámonos para hacerlo”.

En una película se tarda diez minutos en reunir el equipo.
En la vida real, no es tan fácil; por eso una de las cosas que más fomentamos es que la gente venga a nuestras actividades para hacer “networking”.

Me suena.
Sí, ahora se dice mucho. Básicamente es escucharse los unos a los otros. Y no es la primera vez que viene alguien con una idea poco madura, otro cuenta la suya y deciden formar juntos un negocio. Dos, tres o cuatro personas.

¿Emprender no es abrir un bar?
El ejemplo del bar habría que analizarlo caso a caso. Todos creemos que sabemos de eso, porque hemos consumido mucho, pero luego descubres que te faltan conocimientos. Cuando alguien viene aquí y dice “Quiero abrir un bar” La primera pregunta es “¿Qué experiencia tienes?”.

¿Hay que tener mucha?
Lo importante es que no se te escape lo básico de la estructura de un modelo de negocio que quieres montar. No es que haya que saber de todo.

¿Qué es imprescindible?
“Emprender es algo que me gusta pero no tengo ni idea de gestión empresarial” ¡Stop! Tengo que aprender conceptos mínimos porque si no, me va a poder mi pasión. Tengo que calcular si es rentable lo que voy a hacer.

¿Acudir a una asesoría?
Si, la asesoría es una buena recomendación, que te lleve la contabilidad. Si no es, una locura. Tienes que dedicar tu tiempo a captar clientes y vender tu empresa.

Parece mucho esfuerzo ¿Realmente vale la pena?
Tiene sus compensaciones. Estás preocupado todo el puñetero día por tú negocio, pero manejas tu horario y decides tu lugar de trabajo.

¿Así que vives agobiado?
Bueno, estás apostando parte de tu patrimonio y has convencido a alguien de tu entorno para que te ayude en esa financiación. Eso es muy habitual, en cambio es raro en pequeños negocios acudir a un banco a pedir financiación. Se encuentra en el círculo más cercano. El compromiso que sientes hacia todos los que creen en ti hace que te esfuerces.

¿En qué campos emprenden los coruñeses? ¿Hacen aplicaciones?
La mayor parte de los emprendedores coruñeses no son vendedores de aplicaciones, las utilizan. Emprendemos en lo que el entorno más responde: turismo, ocio, Tercera Edad. A Coruña es una ciudad de servicios.

¿Cuántas empresas ve nacer al año la Fundación Ronsel?
Hablando de autoempleo, habría que ver varias partes. Primero, el asesoramiento: Hay gente que viene a asesorarse y nunca más vuelve porque dice que esto no es para él y se marcha. Es un gran éxito para mí porque le he ahorrado un problema. También hay gente que quiere emprender, pero no sabe qué quiere hacer.

¿Puede pasar eso?
Puede que sea así, porque no tiene otra salida. No es la situación ideal pero le das la máxima información. Puede haber casi ochocientas personas que se asesoran al año.

Siguiente paso
Luego formamos en gestión empresarial y cuando ya sabe interpretar el lenguaje para hacer un plan de negocio. Quizá formamos a 400 personas al año.

¿Cuántos pueden poner realmente en marcha el negocio?
La puesta en marcha la comienzan unos 150. Y de esos, se pueden poner al año unos 80 negocios, finalizan el proceso.

¿Cuánto se tarda?
Si su proyecto está muy maduro, en tres meses puede tener un mínimo producto viable para testear el mercado. Por ejemplo: quiero tener un gimnasio. Bueno, primero empiezas como entrenador en otro negocio.

¿La gente sigue estos pasos? ¿Se emprende mejor ahora?
Al inicio de la crisis, había un momento álgido en el que los despedidos usaban su indemnización de forma precipitada pero creo que hoy todos estamos mejor preparados y los jóvenes no están desmotivados.

¿Emprender es entonces cosa de jóvenes?
La edad media del emprendedor no es joven, está por encima de los 34, 35, 36 años y hay muchos en esta Fundación que están por encima de los 45 años. Y hay más mujeres que hombres.

¿Algún último consejo?
Que no se emprenda teniendo como punto de partida una subvención. Bórralas del plan de negocio y trata de financiarte con el rendimiento de tu negocio.

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