sábado 24/10/20

Los policías locales solicitan material antidisturbios para trabajar de noche

En la madrugada del jueves, los agentes de al Policía Local acudieron a la calle del Sol para desalojar un local de copas que seguía abierto pasadas las cinco y media de la mañana.

en los últimas semanas, el 092 ha intensificado sus controles en las zonas de ocio nocturno	quintana
en los últimas semanas, el 092 ha intensificado sus controles en las zonas de ocio nocturno quintana

En la madrugada del jueves, los agentes de al Policía Local acudieron a la calle del Sol para desalojar un local de copas que seguía abierto pasadas las cinco y media de la mañana. Entonces un joven de Logroño azuzó a los que estaban en la calle contra los agentes. No lo logró, y lo único que sacó en limpio fue una denuncia, pero el suceso ilustra la hostilidad que pueden afrontar los agentes en su trabajo nocturno. La asociación profesional de la Policía Local ha solicitado al Ayuntamiento que renueve el equipo antidisturbios del Cuerpo, “totalmente obsoleto”.

En la mente de todos está el suceso que tuvo lugar en Oleiros durante la madrugada de Navidad, cuando un grupo formado por entre treinta y cuarenta personas trató de linchar a una pareja de agentes. Los policías locales agredidos habían recibido el aviso de que un hombre estaba recibiendo una paliza en la calle. Eran dos agresores, y cuando los agentes estaban reduciendo a uno de ellos, el otro corrió a por “refuerzos”.

Los jóvenes exigieron a los agentes que soltaran a su compañero y cuando se negaron, se lo quitaron por la fuerza y les agredieron. Ante la avalancha, uno de los policías disparó al aire. Lo que siguió fue una revuelta en la que los guardias civiles y policías locales recibieron una lluvia de piedras y botellas rotas.

Incidentes de este tipo son cada vez más comunes, sobre todo desde que la Concejalía de Seguridad Ciudadana decidió aumentar la vigilancia en las zonas de ocio nocturno.

El propio concejal del área, Julio Flores, había reconocido que se estaba haciendo un esfuerzo especial para tratar el problema, en un contexto en el que la violencia en el ocio nocturno se está incrementando. “No se trata solo de que patrullemos más -comenta un agente- si no que ahora lo hacemos más de cerca. Quieren que abandonemos el coche para acercarnos al ciudadano, y es entonces cuando pueden surgir problemas” .

Los policías señalan que es en los locales donde acude clientela de nacionalidad extranjera donde es más probable una reacción en grupo, porque el hecho de encontrarse entre compatriotas refuerza el sentimiento de comunidad. Eso fue lo que pasó en el local de Oleiros.

Comentarios