Martes 11.12.2018

La Lonja exige a la Guardia Civil que no involucre a sus empleados con el decomiso de jureles

La Lonja de A Coruña exigió ayer a la Guardia Civil que rectifique sus acusaciones hacia un trabajador de esta institución tras el decomiso de jureles hecho público este viernes.

La Guardia Civil realizó otra operación en el recinto portuario el pasado mes de julio
La Guardia Civil realizó otra operación en el recinto portuario el pasado mes de julio

La Lonja de A Coruña exigió ayer a la Guardia Civil que rectifique sus acusaciones hacia un trabajador de esta institución tras el decomiso de jureles hecho público este viernes. La nueva operación de este cuerpo de seguridad, y sus formas, no han hecho más que acrecentar el malestar dentro del sector pesquero aunque desde el Muro aseguran que seguirán colaborando en todo aquello que se les demande.
En un comunicado enviado este viernes, la Guardia Civil acusaba a un trabajador de la Lonja de haber introducido varias cajas de jurel en la sala de subastas número uno sin haber sometido la mercancía a pesaje y sin ningún tipo de comprobante de la trazabilidad. Todo ello a pesar de no ser capaces de localizar al presunto autor de los hechos, y ante las acusaciones la Lonja respondió ayer solicitando a los responsables del cuerpo que “rectifiquen inmediatamente el comunicado en el que involucran a un empleado de la Lonja cuando es un usuario el responsable de la introducción”.
Asimismo, se les pide que sean “más cautos” con sus notas por inducir a errores “mezclando interesadamente a la Lonja y a sus empleados en este tipo de noticias, y máxime cuando aún ni siquiera hay abierto un expediente que determine quienes son los posibles responsables y depure las presuntas infracciones detectadas, si las hubiese”.

Malentendidos
De hecho, el malestar en la instalación no es nuevo porque ya se han sentido involucrados en otras operaciones por temas en los que no tenían nada que ver, como en un decomiso de cigalas en julio. El presidente de la Lonja, Juan Carlos Corrás, comentó a este diario en una reciente entrevista que el asunto de la cigala no fue del todo como se dijo, que parece que solo ocurren estas cosas en el recinto portuario coruñés y que, además, de alguna manera se “relaciona al Muro con la venta fraudulenta, cosa que no es cierta” y que puede llegar a dañar su imagen e, incluso, a las empresas y minoristas que allí trabajan.
“A lo largo de este año hemos tenido más del doble de inspecciones de los otros dos cuerpos, la dirección del área de Agricultura y Pesca y el Servicio Galego de Gardacostas, pero la problemática que estamos teniendo es con la Guardia Civil del mar”, comentaba hace tan solo una semana el representante. Añadía que deberían centrarse en los controles en alta mar para dejar el Muro a los otros dos departamentos con competencias.
Según el cálculo establecido ayer, ya sumando esta última especie requisada y donada al Banco de Alimentos Rías Altas, en lo que va de año se ha producido el decomiso de alrededor de 4.000 kilos de distintos productos, tanto dentro como fuera de las instalaciones de la Lonja. Esto representa un 0,015% de la pesca fresca desembarcada hasta ayer y que ha afectado sobre todo a las especies pelágicas, con un valor de cotización relativamente bajo.
“Dudo mucho de que haya alguna otra Lonja con un nivel y grado de control como el que tiene esta, aunque es cierto que entra mucha cantidad de pescado y todo debe tener las todas las garantías posibles”, resumió Corrás.
Método de trabajo
Por ello, y pese a las distintas acusaciones o vinculaciones que entienden como equivocadas, los representantes de la infraestructura se mostraron ayer totalmente abiertos a seguir colaborando, como ya lo hicieron mientras se efectuaba la inspección por el tema de los jureles.
No obstante, puntualizaron que lo sucedido tuvo que ver con un despiste de un usuario del sector comercializador que, sin saber si los palets decomisados estaban a la espera de turno para ser pesados o si ya habían pasado por ese trámite antes y si el comprador había retirado sus etiquetas para proceder al registro informático de su trazabilidad en la oficina.
Asimismo, desde el Muro explicaron que normalmente se espera la cola del pesaje dentro de la sala de subastas porque en el exterior se “degrada enormemente la calidad del pescado”, sobre todo durante el verano por las altas temperaturas. l

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