miércoles 12/8/20

El límite 30 no se aplicará hasta que se publique el nuevo reglamento de la DGT

El Ayuntamiento señala los carriles en las vías de 50 kilómetros a la espera del documento
El límite 30 no se aplicará hasta que se publique el nuevo reglamento de la DGT

A principios de año, la mesa de Movilidad del Ayuntamiento declaró A Coruña como Ciudad 30. Es decir, que este sería el nuevo límite de velocidad por defecto. En mayo, el pleno aprobó la orden para limitar a 30 kilómetros por hora la velocidad máxima de circulación de vehículos por las vías urbanas, salvo algunas excepciones. Sin embargo, a día de hoy este cambio no se ha concretado en toda la ciudad, y tan solo es aplicable en algunos barrios, que ya habían visto reducido  su límite de velocidad hacía años, en algunos casos. Fuentes municipales señalan que están esperando a la publicación del nuevo Reglamento de Seguridad Vial, que el Ministerio de Transportes podría tener listo para septiembre. 

Como dijo el Ayuntamiento en mayo, las nuevas limitaciones de velocidad “entrarán en vigor en cada una de las vías en el momento en que se coloquen las señales”. Pero un vez publicado el Real Decreto, no será necesario cambiar más señalizaciones: la velocidad por defecto será de 30 kilómetros por hora. El Ayuntamiento no tiene la capacidad suficiente para señalizar toda la ciudad de nuevo en solo unas semanas, así que esperará a los hechos consumados. Eso facilitará al Ayuntamiento una implantación mucha más rápida de la señalización  

Es decir, no habrá que cambiar la señalización, porque la velocidad por defecto dentro del casco urbano será de 30 kilómetros hora, lo que permitirá ahorrar al Gobierno local miles de euros en la nueva señalización. 

Conviene recordar que en la Ciudad 30, también habrá vías por las que se permita circular a 50 kilómetros por hora, normalmente grandes y de doble sentido, como pueden ser las rondas o el Paseo marítimo, Juana de Vega, Regidor Somoza, Ramón y Cajal, Pérez Ardá, Fernández La Torre, Juana de Vega o el túnel de la plaza de Pontevedra.

Esta nueva normativa prevé además que en las calles con plataforma única la velocidad máximo será de 10 kilómetros por hora, salvo los vehículos de transporte público, que podrán circular a 20 kilómetros por hora

Desde hace años 
Hay que decir que existen muchas ciudades que ya son Zona 30 en todo su casco urbano. No se trata de una novedad. De hecho, Adormideras goza de la distinción de ser la primera zona 30 de la ciudad hace 15 años, y otros barrios han seguido a este, como Os Mallos o Los Rosales, por ejemplo. Pero el Ayuntamiento considera que esperar al cambio de reglamento no solo supone un ahorro económico (además, el Ayuntamiento no tiene capacidad para cambiar todas las señales en solo un mes) sino también ofrece una cobertura legal en la que apoyar las sanciones cuando llegue el momento de multar a los que excedan el nuevo límite. 

Mientras tanto, el Ayuntamiento está reforzando la señalización en algunos itinerarios donde quieren recordar a los conductores que tienen que respetar el límite de velocidad e instalar carril 30 en las vías donde se puede circular a 50 kilómetros por hora. El primer caso fue Juan Flórez, a principios de junio, durante la desescalada. A pesar de que es una de las vías por las que se puede circular a 50 kilómetros por hora, la Concejalía de Movilidad reservó un carril para el límite 30. Por primera vez, se incluyó en la señalización horizontal un patinete. La semana pasada, en la avenida de La Habana se pintó nuevamente señalización horizontal, y el próximo es el Paseo Marítimo, del que se espera que esté listo hoy mismo. 

Este carril 30 va acompañado del icono de una bicicleta. En realidad, se supone que una Ciudad 30 es en su totalidad ciclable. Es decir, apropiada para ser recorrida en bicicleta, pero la Concejalía de Movilidad está reforzando algunos itinerarios para que se visualice ese nuevo y moderado límite de velocidad y para que las bicicletas puedan tener su espacio incluso en las grandes arterias donde los coches pueden viajar a 50 kilómetros por hora.

Para el peatón 
En cuanto a los beneficios de esa medida, existen estudios de la OMS y otros organismos públicos que indican que la reducción de velocidad a 30 reduce claramente la siniestralidad, así como las emisiones de dióxido de carbono.

Pero además, tiene como propósito “incrementar la importancia que tienen los peatones en la ciudad”. A día de hoy, más de la mitad de los desplazamientos diarios dentro de la ciudad se realizan a pie, pero el Ayuntamiento considera que esa media se puede superar si se dota a los barrios de “espacios humanizados con mayor calidad urbana”. Un ejemplo de ello es el Paseo Marítimo, en el tramo comprendido entre el dique de abrigo y Adormideras, que el Ayuntamiento planea convertir en un parque con espacios para el deporte gracias a los fondos europeos. 

También tiene planes para San Andrés, que se convertirá en una boulevar con plataforma única, además de ampliar de reducir la calzada en Los Cantones para crear más espacio peatonal. 

El centro de la ciudad se convertirá en el coto privado del peatón, y el vehículo privado se verá cada vez más empujado a la periferia, en busca del cada vez más escaso aparcamiento.

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