lunes 19/10/20

La Policía Local expulsa de Penamoa por segunda vez al “clan de la Tomates”

Llevaban desde agosto instalados en una furgoneta justo al lado del poblado de Penamoa pero no fue hasta ayer que la Policía Local intervino para expulsarles: cinco personas, el “clan de la Tomates” al completo, fueron expulsados del asentamiento chabolista por las fuerzas municipales, en una operación cuya limpieza contrastaba con la suciedad del lugar en la que se desarrolló: un total de 2,1 toneladas de basura, según los cálculos de los agentes municipales
Imagen del aspecto que presentaba el campamento del “clan de la Tomates”

 Llevaban desde agosto instalados en una furgoneta justo al lado del poblado de Penamoa pero no fue hasta ayer que la Policía Local intervino para expulsarles: cinco personas, el “clan de la Tomates” al completo, fueron expulsados del asentamiento chabolista por las fuerzas municipales, en una operación cuya limpieza contrastaba con la suciedad del lugar en la que se desarrolló: un total de 2,1 toneladas de basura, según los cálculos de los agentes municipales, habían sido acumulados por esta familia. Fue precisamente la inmundicia lo que le permitió a los agentes actuar bajo la acusación de que estaban perpetrando un delito contra el medio ambiente y contra la salud pública.

El desmantelamiento del asentamiento ilegal se realizó alrededor de las ocho de la maña, y mucho antes de las nueve la parcela, situada al lado de la Tercera Ronda, ya se encontraba despejada por completo. Fuentes de Seguridad Ciudadana mantienen que no surgió ningún incidente. “Tampoco es que estas personas vayan a acabar a la intemperie, porque serán acogidos por parientes”.

“La Tomates” y su familia se habían reinstalado en el núcleo chabolista en el mes de agosto, ante la aparente pasividad de las autoridades. Desde que comenzara el proceso del Plan Especial de Penamoa, el Ayuntamiento (en aquel entonces gobernado por el bipartito) había insistido en que la Policía Local vigilaría el lugar para asegurarse de que ninguna familia gitana reedificara su chabola o construyera otra nueva . En varias ocasiones, se había cumplido esta advertencia, como fue el caso de la chabola llamada “de los portugueses” que fue demolida poco después de que sus habitantes la reconstruyeran tras un incendio.

La Policía Local fue incapaz de localizar al dueño de la parcela privada donde se habían instalado

Sin dueño > Sin embargo, en el caso de “La Tomates”, las autoridades no parecían ser tan expeditivas. Pero la razón era que se habían encontrado con un obstáculo: la titularidad del terreno sobre la que había estacionado su furgoneta la familia gitana. Desde hacía seis meses, en las oficinas de la Policía Local trataban de determinar la propiedad de la parcela rebuscando en el catastro y otros registros. Tras meses de búsqueda, tuvieron que rendirse y reconocer la evidencia: la parcela AC-0505 no pertenecía a nadie.

“Esto es más común de lo que pueda parecer. Ocurre en el entorno rural y sobre todo en Galicia, donde la emigración hace que muchos de los herederos de estos terrenos se encuentren en Cuba o en cualquier otro lugar. Por eso no aparecen los dueños actuales”, explicaron fuentes de Seguridad Ciudadana. De hecho, durante el momento álgido de la especulación urbanística, hubo quien ganó dinero localizando a estos herederos y comprándoles los terrenos a un precio irrisorio.

Al tratarse de un terreno de titularidad privada, la Policía Local no podía intervenir para expulsar a “La Tomates” y a su familia, como habrían hecho de haber ocupado una parcela de propiedad pública. La única solución que les quedó fue esperar a que el entorno se degradara tanto por la basura acumulada que pudieron actuar contra “La Tomates” por un delito de medio ambienta. A esto hay que sumar las denuncias impuestas por las quemas y las fogatas que realizaban y de las que la familia hacía caso omiso.

La Mora > La de ayer es la segunda actuación policial en menos de una semana contra antiguos residentes de Penamoa. La anterior tuvo lugar el jueves, contra el “clan de la Mora”, que se dedica al tráfico de cocaína y heroína en la zona conocida como San José, al final de la Avenida de Finisterre.

Estaba liderado por una mujer conocida como ”La Mora” junto con su marido, así como familiares directos de éstos y otros colaboradores. Este clan habría aprovechado la desaparición de la mayor parte de los puntos de venta de droga que se localizaban en Penamoa, captando una gran cantidad de “clientes” por su cercanía al antiguo poblado. En la intervención se incautaron 20.000 euros, además de 200 dosis de heroína y cocaína. Fuentes policiales, sin embargo, reconocieron que se trata de una cantidad pequeña y que el asalto a la vivienda de San José fue una decepción.

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