lunes 21.10.2019

La mediana y los bolardos de General Sanjurjo serán eliminados por cuestiones de seguridad

Desde la oposición el Partido Popular abanderó una campaña contra de la reforma que hace poco más de un año convirtió General Sanjurjo en un corredor verde. Sus críticas se centraron en la falta de consulta a vecinos y comerciantes y a los problemas de movilidad y seguridad que entrañaba la mediana.
La separación ajardinada del vial desaparecerá por completo un año después de su estreno	pedro puig
La separación ajardinada del vial desaparecerá por completo un año después de su estreno pedro puig

El gobierno municipal eliminará parte de la reforma desarrollada por la anterior corporación en General Sanjurjo: demolerá la mediana y retirará los bolardos y parte del mobiliario urbano de determinadas zonas en donde se dificulta el acceso de servicios de emergencia a las viviendas. El primer teniente de alcalde, Julio Flores, fue el encargado de anunciar la decisión que, según afirmó, se debe a una cuestión de seguridad puesto que con las actuales barreras resulta imposible que los grandes vehículos de bomberos desplieguen la escalera o los brazos mecánicos.

En concreto, el concejal de Seguridad aclara que se encargó un informe al servicio de extinción de incendios y salvamento sobre la accesibilidad de sus coches en esta vía –lo mismo se hará ahora en otros barrios–, después de que tuvieran dificultades para realizar una intervención en A Gaiteira en septiembre. El documento propone como solución cuatro acciones concretas que, según Flores, se seguirán “a rajatabla” porque “garantizar la seguridad de los vecinos está por encima de todo”.

La remodelación de la avenida se remonta al mes de febrero del pasado año, en plena precampaña

En concreto, las actuaciones consisten, en primer lugar, en demoler la mediana ajardinada que discurre desde Cuatro Caminos hasta la confluencia de la avenida con la ronda de Outeiro. Esta separación física desaparecerá porque limita la vía a 3,67 metros de ancho y los vehículos de emergencia más grandes requieren de una superficie de calzada de 6 y 5,3 metros para realizar el anclaje de seguridad de las zancas y así desplegar la autoescalera de 30 metros y el brazo telescópico de 42. Y es que aunque el servicio de bomberos dispone de otros vehículos menores e incluso algunos especiales para acceder a las calles de la Ciudad Vieja, el edil explica que estos no están diseñados para atender los edificios de gran altura. De hecho los dos dispositivos mencionados sirven para los trabajos de rescate y extinción entre las plantas tres y once.

La segunda medida consiste en eliminar los bolardos y el mobiliario de la plaza de A Gaiteira. En este caso los bolardos fueron una incorporación del corredor verde, pero los bancos y demás complementos llevan instalados en la plaza desde su creación.

La misma actuación se desenvolverá entre los números 154 y 160, una zona de acceso peatonal a seis edificios de reciente creación, en donde se sitúa la entrada al supermercado Mercadona.

Obstáculo > Por último, se intervendrá en el tramo final del vial para comunicar la avenida de Casablanca con la calle de Buenavista y acceder a los números 286, 288 y 290. Flores explica que se eliminará un desnivel en la calzada, se demolerá un muro que impide el paso, se retirarán contenedores de basura y se reordenará el aparcamiento.

No han trascendido los costes de los trabajos. Flores señala que su departamento ha traslado al de Infraestructuras la necesidad de realizar esta reforma por vía de urgencia y cuenta con que en un mes puedan estar finalizados los estudios para iniciar las obras.

De esta forma, trece meses después de su inauguración (en febrero del año pasado, en plena precampaña electoral), la avenida del General Sanjurjo afronta su primera gran reforma. Para Julio Flores, el proyecto de 2,7 millones del bipartito que quiso transformar la avenida en uno de los corredores verdes diseñados por Joan Busquets no tuvo en cuenta la seguridad de los vecinos y se priorizó la estética. “Pusieron en peligro a los ciudadanos”, acusaba ayer el concejal durante la presentación.

Por el momento se descarta reducir el tamaño de las aceras, pero la decisión no es definitiva puesto que en un futuro la Concejalía de Urbanismo valorará cómo intervenir en la mejora del entorno, lo que se podría traducir en un nuevo proyecto.

En cuanto al hipotético regreso de la doble fila con la retirada de los bolardos, Julio Flores lo deja en manos de la Policía de Barrio, que comenzará a funcionar en próximas fechas.

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