domingo 17/1/21

La Ciudad Vieja será un laboratorio de pruebas para nuevos emprendedores

La postal es la de un barrio prácticamente muerto en el plano comercial que está habitado, en su mayoría, por gente mayor.
la ciudad vieja dispone actualmente de una pequeña oferta de comercio y restauración pedro puig
la ciudad vieja dispone actualmente de una pequeña oferta de comercio y restauración pedro puig

La postal es la de un barrio prácticamente muerto en el plano comercial que está habitado, en su mayoría, por gente mayor. Pero el Colectivo 15001, que agrupa a empresarios, hosteleros y vecinos de la Ciudad Vieja, quiere acabar con esa imagen prototípica de la zona y en breve pondrá en marcha un proyecto para reactivar el comercio y la hostelería. La idea que manejan es la creación de una bolsa de locales vacíos que se ofrezcan en alquiler con condiciones ventajosas para emprendedores.

Una vez presentado el nuevo Plan Especial de Reforma y Protección Interior de la Ciudad Vieja y Pescadería (Pepri) y con el objetivo de la peatonalización un poco más cerca, los empresarios pretenden conseguir que los coruñeses vuelvan a comprar, consumir y pasear por el barrio. Y para que este cambio de hábitos sea una realidad se han propuesto revitalizar la zona con la implantación de nuevos establecimientos de venta al público.

La primera idea que pondrán en práctica los integrantes del Colectivo 15001 será la creación de una bolsa de locales en alquiler, a imagen y semajanza de las bolsas de vivienda. “Queremos hacer una base de los locales comerciales vacíos; hablar con los propietarios, que a veces son el gran problema, y conseguir alguna subvención para convocar un concurso de ideas”, explica Alejandro Rico, uno de los responsables de la organización.

A grandes rasgos la intención es convencer a varios dueños para que integren sus bajos en un proyecto por el cual se alquilarían a nuevos empresarios que no tendrían que pagar una renta durante los “primeros seis meses”. Para que nadie salga perdiendo, Rico explica que pretenden negociar con el Ayuntamiento y alguna entidad bancaria para ver si sería posible conseguir alguna subvención o préstamo a través de la cual se abonarían las cuotas mensuales a los arrendadores o, en todo caso, al menos contratar un seguro.

“Lo más difícil será no cobrar, lo demás es cuestión de voluntad”, comenta Rico, que cree que de esta manera los nuevos comerciantes podrían utilizar la Ciudad Vieja como laboratorio de ensayo de su negocio y, posteriormente y si funciona, quedarse ya con una situación de arrendamiento normalizada.

negocios distintos

La intención es empezar “cuánto antes” a sumar espacios, si bien en una primera fase “se ofrecerán por ejemplo cinco locales que ya estén en alquiler y después será más fácil ir arrastrando” a aquellos propietarios que todavía no han sacado sus inmuebles al mercado.

La siguiente fase sería convocar un concurso de ideas entre los emprendedores puesto que en el colectivo son conscientes de que su barrio no es un entorno donde se pueda abrir cualquier tipo de establecimiento. Así, en caso de existir sobredemanda se elegirían las propuestas más novedosas o con mayor posibilidad de tener recorrido a largo plazo. “Queremos regenerar esta zona pero no con grandes cadenas”, aclaran desde la entidad.

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