viernes 4/12/20

La Audiencia impone 16 años al nieto de la anciana de Laxe por homicidio doloso

El Ideal Gallego-2011-11-26-008-dbd43906

    a. barbadillo > a coruña  .

  No fue un accidente. La sentencia que acaba de dictar la sección segunda de la Audiencia Provincial en relación a la aparición del cadáver de una nonagenaria en una acequia pegada a su vivienda en el lugar de Reboredo, Laxe, en diciembre de 2009 desecha la tesis que durante el juicio mantuvo el nieto de la víctima e impone al hombre 16 años de prisión por un homicidio doloso –no por imprudencia– y un segundo delito de robo con violencia.

El Ideal Gallego-2011-11-26-008-dbd43906

    a. barbadillo > a coruña  .

  No fue un accidente. La sentencia que acaba de dictar la sección segunda de la Audiencia Provincial en relación a la aparición del cadáver de una nonagenaria en una acequia pegada a su vivienda en el lugar de Reboredo, Laxe, en diciembre de 2009 desecha la tesis que durante el juicio mantuvo el nieto de la víctima e impone al hombre 16 años de prisión por un homicidio doloso –no por imprudencia– y un segundo delito de robo con violencia.
Frente a la explicación dada por el acusado al afirmar que la anciana se cayó de la lareira y se golpeó la cabeza cuando se disponía a darle el dinero que él le había pedido, el tribunal estima que esa caída fue producto de un “fuerte zarandeo” cuando su pariente intentó arrebatarle a la anciana el fajo de billetes que acababa de sacar de la faltriquera que siempre llevaba consigo para atender a su petición: “Ese actuar del acusado permite inferir que sabía que creaba y aceptaba ciertamente un elevado riesgo concreto para la pervivencia de la víctima, y que como era perfectamente esperable, se materializó en una muerte efectiva”. En refuerzo de esta tesis subrayan los magistrados que la fallecida tenía una edad avanzada –90 años– y una “constitución menuda”.

Imprudencia > Con esta conclusión, la sentencia se decanta por el peor de los supuestos, después de que la Fiscalía, al finalizar el juicio, solicitase una pena alternativa de nueve años de cárcel –pdía 25 de forma inicial– para el supuesto de que la muerte fuera entendida como una imprudencia grave y no como un crimen.
Así lo entendían también los padres del acusado, que durante la vista celebrada hace dos semanas descartaron que el hombre pudiera haber asesinado a su abuela por dinero, a la vista de la debilidad que la anciana sentía hacia ese nieto, al que, dijeron, consentía en todo cuanto le pedía y a quien siempre le daba dinero. “Tiña a vontade de darllo”, afirmó en el juicio la madre, para ilustrar la buena relación que unía a la víctima con el procesado.

Auxilio > La posibilidad de que, como manifestó el hombre sentado en el banquillo, la víctima hubiese caído al resbalar “por mala suerte” desde la lareira no resulta creíble para el tribunal. “Esas múltiples explicaciones que da sobre la manera que cayó no tienen lógica, puesto que perfectamente podría haberla sujetado si se lo hubiese propuesto”, razonan los juzgadores, que recuerdan que tras verla en el suelo, el hombre tampoco “se preocupó de pedir ayuda a los vecinos ni asistencia médica”. Más bien al contrario. Tal como reconoce, arrastró el cuerpo hasta una canaleta muy próxima a la vivienda y lo abandonó allí, después de cortar el cordón que amarraba la cartera en la que solía guardar unos 1.500 euros.
El hecho de que el acusado se encontrara en una difícil situación económica y que hubiera contraído deudas que solo pagó después de la muerte de su familiar refuerzan la convicción del tribunal de que aquella caída no fue fruto de la fatalidad.


 

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