sábado 28/11/20

El jurado oirá el jueves al acusado de matar de una cuchillada a un hombre en San Cristóbal das Viñas

Tuvieron que pasar dos meses hasta que la Policía reunió las pruebas suficientes para identificar y detener al hombre que desde este jueves se enfrenta a un juicio.

La Policía reconstruyó los hechos en el descampado de San Cristóbal das Viñas en octubre de 2012
La Policía reconstruyó los hechos en el descampado de San Cristóbal das Viñas en octubre de 2012

Tuvieron que pasar dos meses hasta que la Policía reunió las pruebas suficientes para identificar y detener al hombre que desde este jueves se enfrenta a un juicio con jurado como responsable de la muerte de un conocido suyo en julio de 2012. Las acusaciones culpan al quincuagenario de un delito de homicidio y para ello se basan, entre otros indicios, en las imágenes que captó el sistema de videovigilancia de una gasolinera próxima al solar de San Cristóbal das Viñas donde ocurrieron los hechos, y que registraron el momento en que la víctima se desplomó.
En la cinta puede observarse cómo su acompañante, el procesado, abandona a su conocido en el suelo y cómo esconde el cuchillo en aquella misma finca, una imagen que corroboró meses después del suceso el 091, tras tener que desbrozar de la zona, en aquella época plagada de maleza.
El cuchillo apareció clavado en una estaca de una obra cercana, y la Fiscalía sostiene que esa fue el arma con la que se atacó al fallecido, que a su ingreso en el hospital universitario presentaba una herida incisa muy profunda que le atravesaba la pleura y el diafragma y alcanzaba el hígado y el estómago.
La lesión terminó resultando mortal a pesar de que la víctima fue intervenida de urgencia la misma tarde de la agresión. Por ella, el hoy acusado se enfrenta a una petición de condena de 12 años de reclusión, a los que habría que restar los casi 16 meses que lleva entre rejas de forma preventiva.

defensa
No obstante, deberán ser los miembros del tribunal ciudadano quienes decidan si la muerte del cuadragenario –perteneciente, según la Policía, al mundo de la marginalidad, al igual que su presunto agresor– debe considerarse un crimen o si, como sostiene el acusado, se trató de un suicidio.
En su defensa, el hombre que desde el jueves ocupará el banquillo en la sección primera de la Audiencia esgrime que su conocido se asestó él mismo la cuchillada mortal poco después de confesarle que se sentía deprimido. En su explicación, el acusado –reincidente en delitos contra el patrimonio–, mantiene que escapó del lugar y escondió el arma en un ataque de pánico.
De no resultarle creíble esta versión al jurado, este podría ser condenado a indemnizar a los familiares del fallecido con 140.000 euros. Tal como se recoge en el escrito de la Fiscalía, la principal heredera de la víctima era su madre, pero esta falleció apenas una semana después de que muriese su hijo, tras dos días en el hospital.

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