jueves 26/11/20

Un jurado evaluará en abril la muerte del menor acuchillado tras colarse en un piso en Pontedeume

Para el mes de abril ha fijado la Audiencia Provincial la celebración del juicio que determinará si las siete cuchilladas que presentaba el cadáver del joven de 17 años que falleció desangrado   en julio de 2011.

El acusado ha pasado en libertad provisional la instrucción            quintana
El acusado ha pasado en libertad provisional la instrucción quintana

Para el mes de abril ha fijado la Audiencia Provincial la celebración del juicio que determinará si las siete cuchilladas que presentaba el cadáver del joven de 17 años que falleció desangrado   en julio de 2011 en una calle de Pontedeume después de colarse en casa de unos desconocidos deben considerarse o no indicativas de un asesinato.
Son las acusaciones particulares, que representan a los padres del menor, las que esgrimen la tesis criminal contra el matrimonio que residía en la vivienda donde el fallecido fue sorprendido, mientras que la Fiscalía concuerda con la defensa del autor confeso de la agresión al considerar que cuando el sexagenario atacó al intruso que aquella madrugada había entrado en su casa actuó movido por un “miedo insuperable”, y amparado por la legítima defensa.
Para decidir sobre la responsabilidad del hombre y su esposa –considerada por las acusaciones cooperadora necesaria en el supuesto crimen– se elegirá un tribunal ciudadano, cuya composición comenzará a definirse el próximo miércoles, fecha en la que se ha señalado el sorteo de los candidatos.

en libertad
Ante el jurado resultante desfilarán en tres meses una veintena de testigos y peritos, entre ellos los amigos que habían viajado con el menor a Pontedeume desde Ferrol para pasar una noche de marcha, los médicos forenses que examinaron su cuerpo o los agentes de la Guardia Civil que intervinieron, si bien ninguno de ellos ha logrado hasta ahora dar una explicación certera sobre lo que el fallecido hacía a las dos de la madrugada dentro de una vivienda que le era ajena o por qué tenía en su poder las llaves de aquel piso.
Antes que ellos, prestarán declaración los dos acusados, que han pasado en libertad provisional la fase de instrucción. La pareja ha sostenido los mismos argumentos desde el primer momento, tal como se recoge en el escrito de la defensa, que ejerce el penalista José Luis Gutiérrez Aranguren. Según esta tesis, el matrimonio se despertó aquella madrugada de sábado alertado por unos ruidos dentro de la  vivienda y fue en busca de los intrusos “a oscuras”, “presa del pánico” y “con la única intención de defenderse”.
Siguiendo este relato que la defensa comparte con el Ministerio Público, el acusado salió de la cama de forma precipitada, sin siquiera llegar a ponerse las gafas, por lo que apenas pudo ver a la persona que se encontró en el pasillo y que, según esta versión, “se abalanzó sobre él”. Al verse sorprendido, tomó el cuchillo de cocina que su esposa le ofrecía y comenzó a agitarlo en todas direcciones y a asestar golpes con él, “ofuscado” y “sin ver hacia dónde apuntaba”.
Varias de las cuchilladas fueron dirigidas a la puerta tras la cual se parapetaba la víctima, que en cierto momento empujó a su atacante y escapó por una ventana. Según sostienen el fiscal y la defensa, antes de desaparecer retó: “Ya me las pagarás”.
Minutos más tarde, el cuerpo del joven sería hallado en una calle cercana. Según determinó la autopsia, el adolescente murió desangrado a consecuencia de una de las puñaladas recibidas, que le afectó a la raíz de la arteria pulmonar.

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