sábado 04.07.2020

Las juntas de defensa de la Guerra de Independencia

Estos organismos, que unieron a políticos, cargos eclesiásticos o comerciantes, realizaron una labor ingente en la lucha contra la presencia de los invasores franceses en el Reino de Galicia durante el inicio del siglo XIX
Orden de la Junta Superior del Reino
Orden de la Junta Superior del Reino

Hoy hablaremos de un aspecto casi desconocido de la Guerra de la Independencia, la labor ingente de las respectivas juntas de defensa del antiguo Reino de Galicia en la lucha contra la presencia de los invasores franceses en estas tierras. Así hallamos:

Junta de Defensa del Ferrol

Compuesta por: Joaquín Fidalgo, capitán de navío y gobernador político y militar de la plaza; Manuel Saavedra, alcalde mayor; Juan Lembeye, procurador general; Antonio Ruiz, vicario general del Ejército y Armada; José Rico, cura párroco de la villa; fray José de Rados, guardián del convento de San Francisco; Joaquín Mozo, mayor general del Departamento; Juan Puig, segundo comandante de los batallones de Marina; Juan Carza, sargento mayor de la plaza; Pedro Calvo y Pedro Macía, comisarios de guerra y marina; José Alonso López, comisario de caminos; Ventura Taxonera, fiscal de rentas; José Quindós, marqués de San Saturnino; Antonio de Anido, hacendado; Ángel García Fernández y José Fónez de Lama, comerciantes.

La rendición del Ferrol se firma la noche del 26 de enero de 1809 y al día siguiente Soult se hace con la plaza en nombre de José Bonaparte. Tendrán un relevante papel en esta capitulación el almirante Melgarejo, quien firma dicha capitulación del Departamento naval, y el general de Marina Pedro Obregón, un afrancesado declarado el cual fue sacado de la prisión del castillo de San Antón de La Coruña, por orden de Soult para que se encargase del mando de la plaza departamental.

Junta de Lobera del partido de Bande (Ourense)

Se constituye gracias al esfuerzo de José Joaquín Márquez, administrador de rentas de La Broullosa. La formarán inicialmente, el propio José Joaquín, Ramón González, subteniente del Batallón de Cadetes Literarios; los licenciados Luis Montenegro, y José Martínez; y el escribano Benito Rodríguez Gontán, los cuales en pocos días consiguen reunir a una fuerza de unos 800 hombres útiles para hacer frente al invasor. Hasta ese momento la junta era solo una de aspecto comarcal, como tantas otras que había en el Reino de Galicia, pero adquiere un gran prestigio cuando acepta presidirla Pedro Quevedo y Quintano, obispo de Ourense y cuyo cargo fue aprobado por el marqués de la Romana. También formará parte de esta junta Manuel García del Barrio. Esta recibe el refrendo de la máxima autoridad militar y política de la España de ese momento y ejercerá un control directo sobre las demás juntas de índole local y comarcal del sur de Galicia.

El 27 de marzo de 1809 se constituye la Junta de Armamento de Lobera con los vocales Manuel Martínez Rao, abad, cura párroco de San Martín de Araujo, alcaldía de Lobios; el teniente coronel de Andalucía Manuel García del Barrio, comisionado por la Suprema Junta Central; José Martínez, auditor y consultor; Roque Francisco de Traba, cura párroco de Villanueva de los Infantes; el licenciado Bernardo Antonio González, cura párroco de Payo de Abades; Luis García Montenegro, ministro de Hacienda; Francisco Carrión, abogado de la Audiencia de este Reino; el comandante general del partido de Trives y su comarca; Juan Antonio de Ribera y Travieso, abad de San Mamed de Grou (Lobios); Manuel Rodríguez Pérez, abogado de los Reales Consejos, tesorero; Fray Francisco Carrascón, predicador de número de la Orden de San Bernardo en el convento de Melón, comandante general de los patriotas del Rivero; y Benito Fernández Ojea, abogado de Cámara del Ilustrísimo señor Quevedo, secretario de la junta. Firmó el acta como comandante de los caudillos Francisco de Haro, siendo secretario, Francisco Ojeda y vicesecretario Roque Francisco de Traba.

Junta de Defensa de Santiago

Se forma en la noche del 30 al 31 de mayo de 1808, con los siguientes señores: Arzobispo Murquíz, presidente; Ignacio Ramón de Roda, vicepresidente; vocales, Manuel Ros de Medrano, doctoral, Juan María Abraldes de Mendoza, regidor, Antonio Francisco de Castro, cura de Fruime, Manuel Chantre, cura de San Benito, Juan Ramón Pérez de Santamarina y Flores, Pedro Francisco Varela y Fontdevilla, Juan Francisco Javier Somoza, Ramón Acevedo, Jacobo Pastoriza y Taboada, Manuel María Valderrama y Barrio, Manuel de la Riva Moreno, Anselmo Cabello, José Santa María, Diego Basandro Bermúdez, Dr. Juan Lareo, Francisco Ferro Caaveiro y Cristóbal Guerrero.

Junta Suprema de Subsidios, Armamento y Defensa del Fidelísimo Reino de Galicia

En 1808 se constituye la primera junta de Armamento y Defensa, formada en La Coruña y estaba compuesta de once militares, once de la Real Audiencia, nueve eclesiásticos, seis del Ayuntamiento, tres del ramo del Comercio y otros seis diversos. Los miembros que la formaban sumaban 46 y queda constituida el 30 de mayo de 1808.

En La Coruña se formó el 22 de enero de 1810 y duró hasta 1813, cuando fue sustituida por la Diputación única de toda Galicia de acuerdo con la nueva legislación de las Cortes de Cádiz

Esta primera junta, da paso a la que se forma al día siguiente en la misma ciudad coruñesa, bajo el nombre de Junta Superior del Reino de Galicia, y estaba compuesta por un diputado de cada una de las siete provincias del Reino: José de Quiroga y Quindós, por Betanzos, hidalgo desde 1803 y coronel del Regimiento Provincial de Betanzos; Manuel María Aballe, por Tuy, señor de Fiolledo, diputado a Cortes en 1813 y de ideario absolutista; Francisco Somoza de Montsoriú, por la Coruña, oidor de la Real Audiencia y regidor perpetuo de la ciudad coruñesa, era un acreditado ilustrado; José María del Prado Lemos y Neira, por Lugo, regidor de aquella ciudad y señor de varias jurisdicciones. Posteriormente serán nombrados el marqués de Hombreiro Ramón Pardo Montenegro, por Mondoñedo y regidor de dicha ciudad, señor de varias jurisdicciones, formaba parte de la hidalguía gallega más conservadora; Benito María Sotelo de Novoa, por Orense, regidor de dicha ciudad, de ascendencia hidalga y de pensamiento absolutista. Pedro María Cisneros, conde de Gimonde, por la ciudad de Santiago; Manuel Acha Patiño, en calidad de Secretario.

Esta junta se reúne en La Coruña, previa petición el 31 de mayo  del capitán general Francisco de Biedma y Zayas, el 5 de junio de 1808. En 1810, se forma la segunda junta, que estará compuesta por Ramón de Castro, teniente general de los Reales Ejércitos y capitán general del Reino, presidente; Cesáreo de Gardoqui, intendente general del Reino, vicepresidente; vocales, por el Real Acuerdo, Miguel Antonio Blanes, oidor de la Real Audiencia, por el departamento de Marina, Ramón Losada y Luis Rodríguez del Monte, capitán de fragata de la Real Armada, por el cuerpo militar de Guerra, José María de Moesas, teniente y Miguel de Córdova teniente coronel de los Reales Ejércitos, por  el comercio del Reino, Manuel de la Riva Moreno, como director general de Provincia, Marcial Francisco del Adalid, por Santiago, Gregorio García Cordero, Juan Martínez Oliva, canónigo cardenal de la catedral de Compostela y Manuel Antonio Pedrosa, por Lugo, Manuel José Pallares y Joaquín Armesto, marqués de Villagarcía, por Orense, Juan Quiroga y Uría y Pedro Ventura de Puga. Por Betanzos, José Alonso y López, por Tuy, Cosme Seoane, por Mondoñedo, Vicente Lamas de la Torre, por La Coruña, Bernardo del Río, por los regulares monacales, fray Bernardo Sánchez, por el Estado Eclesiástico de Santiago, Rafael de Murquiz, arzobispo de Compostela y Ramón Lamela, arcipreste de Barcala, por Tuy, Antonio Umbría, canónigo penitenciario, por Mondoñedo, Juan Andrés González Caamaño, lectoral de la catedral, por Lugo, Gregorio Faustino del Rosal, párroco de la Quinta de Sar y José Antonio Rivadeneira, doctoral de la catedral, secretario de la junta.

Esta se formó el 22 de enero de 1810 en La Coruña y funcionará hasta el 8 de marzo de 1813 en que se disuelve, siendo sustituida por la Diputación única de toda Galicia, de acuerdo con la nueva legislación de las Cortes de Cádiz.

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